La tierra se abrió con un estruendo ensordecedor.
Montañas enteras temblaron.
Las grietas recorrieron el valle mientras una gigantesca sombra emergía lentamente desde las profundidades.
Todos quedaron paralizados.
—¿Qué... es eso? —preguntó Luna.
La criatura era enorme.
Sus alas parecían cubrir el cielo.
Sus ojos brillaban como lunas oscuras.
Y su cuerpo estaba formado por roca, sombras y magia antigua.
Vex tragó saliva.
—El Guardián de las Sombras Eternas...
Los caballeros retrocedieron.
Algunos apenas podían sostener sus armas.
Kael sonrió.
—Durante siglos esperó este momento.
El monstruo rugió.
El sonido sacudió todo el continente.
Zarek avanzó un paso.
—Kael.
—¿Sí?
—Esto termina hoy.
Kael soltó una carcajada.
—Eso dependerá de ti.
El Guardián levantó una enorme garra.
Y la dejó caer sobre el grupo.
—¡Cuidado! —gritó Vex.
Zarek reaccionó de inmediato.
Una barrera oscura apareció frente a todos.
El impacto hizo temblar el suelo.
Pero resistió.
Luna observó impresionada.
—Increíble...
—Aún no hemos ganado —respondió Zarek.
El Guardián atacó otra vez.
Y otra.
Y otra.
Cada golpe era más fuerte que el anterior.
Mientras tanto, Kael observaba desde lejos.
Como si estuviera disfrutando un espectáculo.
—Luna.
Ella miró a Zarek.
—Necesito que confíes en mí.
—Siempre confío en ti.
Zarek sonrió levemente.
—Entonces ayúdame.
Por primera vez, no estaba intentando protegerla alejándola del peligro.
La estaba invitando a luchar a su lado.
Luna sonrió.
—Eso puedo hacerlo.
Ambos unieron sus manos.
La magia luminosa de Luna comenzó a mezclarse con la energía oscura de Zarek.
Los presentes quedaron sorprendidos.
Dos poderes opuestos.
Dos mundos distintos.
Trabajando juntos.
El Guardián rugió furioso.
Como si aquella unión fuera algo que no debía existir.
Entonces una enorme columna de luz y oscuridad ascendió hacia el cielo.
Kael dejó de sonreír.
—No...
La energía seguía creciendo.
Más fuerte.
Más brillante.
Y por primera vez...
el Guardián retrocedió.
Luna y Zarek intercambiaron una mirada.
No necesitaban decir nada.
Sabían exactamente qué hacer.
Pero justo cuando estaban a punto de atacar...
la Puerta de las Sombras Eternas se abrió completamente.
Un silencio aterrador cubrió el valle.
Incluso el Guardián se detuvo.
Algo mucho más poderoso acababa de despertar al otro lado.
Y una voz antigua resonó por todo el mundo:
—Por fin soy libre.
Editado: 24.06.2026