Operación : Enamorar al rey demonio

Capítulo 17: El Rey del Vacío

El silencio cayó como una losa sobre el valle.

La Puerta de las Sombras Eternas estaba completamente abierta.

No había viento.

No había ruido.

Solo una sensación de absoluto vacío.

—Por fin soy libre.

La voz no venía de un lugar específico.

Venía de todas partes.

El Guardián retrocedió.

Incluso Kael dejó de moverse.

Por primera vez… parecía incómodo.

Luna apretó la mano de Zarek.

—Eso no suena bien.

—No lo es —respondió él.

De la puerta comenzó a emerger una figura distinta a todo lo anterior.

No era sombra.

No era luz.

Era ausencia.

Como si el mundo olvidara cómo verla correctamente.

—El Rey del Vacío… —susurró Vex.

Kael dio un paso atrás.

—No… no debería haber despertado aún.

La figura avanzó.

Y con cada paso, la realidad parecía desvanecerse un poco.

Rocas desaparecían.

El aire se volvía más ligero… como si no existiera.

Luna sintió un escalofrío.

—¿Qué es eso exactamente?

Vex respondió con voz tensa.

—Algo que ni los demonios antiguos pudieron controlar.

Zarek avanzó.

—Yo sí puedo.

La figura inclinó la cabeza.

—Tú…

Una pausa.

—Eres el fragmento que escapó.

El viento volvió a detenerse.

Zarek se quedó inmóvil.

—¿Qué dijiste?

El Rey del Vacío extendió una mano.

Y el cielo se deformó.

Imágenes aparecieron en el aire.

Un reino antiguo.

Una guerra olvidada.

Y Zarek… no como rey, sino como algo mucho más oscuro.

Luna abrió los ojos.

—Eso no eres tú.

Pero la figura respondió:

—Sí lo es.

El Guardián rugió de repente y atacó al Rey del Vacío.

Pero su ataque simplemente… desapareció antes de tocarlo.

Kael apretó los dientes.

—Esto se salió de control…

El Rey del Vacío miró a Kael.

—Tú fuiste quien abrió mi camino.

Kael retrocedió.

—Yo solo quería liberar al heredero…

—Y liberaste algo más.

El vacío comenzó a expandirse.

El suelo desaparecía poco a poco.

Luna sintió que perdía equilibrio.

—¡Zarek!

Él la miró.

Y por un instante… su expresión cambió.

Como si dos voluntades lucharan dentro de él.

—Luna… aléjate.

—No.

La energía del vacío se intensificó.

—Si me quedo, puedo ayudarte.

Silencio.

El Rey del Vacío observó.

—Interesante.

Zarek dio un paso hacia ella.

—No entiendes lo que está pasando.

—Entonces explícamelo después.

Una pequeña sonrisa apareció en Zarek.

Débil.

Pero real.

—Siempre tan obstinada…

Y en ese instante…

la oscuridad dentro de él vaciló.

El Rey del Vacío frunció el ceño.

—Esa conexión…

Luna colocó su mano sobre el pecho de Zarek.

—Vuelve conmigo.

La energía del vacío tembló.

Y por primera vez…

el mundo respondió a un sentimiento.




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