El cielo se había convertido en una grieta infinita.
El vacío intentaba devorar el mundo entero, fragmento por fragmento.
Pero en el centro del caos, algo había cambiado.
Zarek ya no luchaba solo contra el vacío…
lo enfrentaba junto a Luna.
El Rey del Vacío observó en silencio.
—Qué insistencia…
Su voz era como un eco sin origen.
Kael apretó los dientes desde la distancia.
—¡No puede ser! ¡Ese poder no debería existir!
El Guardián rugió otra vez, pero esta vez dudó antes de atacar.
Como si incluso él sintiera el cambio.
Luna respiró hondo.
—Zarek…
Él la miró.
—Lo sé.
No necesitaban más palabras.
El vacío se expandió de golpe.
—Entonces terminaré esto —dijo el Rey del Vacío.
Y extendió su mano hacia ellos.
El mundo comenzó a apagarse.
El color desaparecía.
Los sonidos se desvanecían.
Luna sintió que su magia se debilitaba.
—Esto no es solo fuerza…
—Es el final de todo —susurró Vex.
Zarek dio un paso adelante.
—No si yo decido lo contrario.
El vacío se detuvo por un segundo.
El Rey del Vacío inclinó la cabeza.
—¿Decidir?
—La existencia no funciona así.
Zarek apretó el puño.
—Para mí sí.
Una onda de energía oscura estalló.
Pero esta vez no era destructiva.
Era estable.
Luna extendió su mano hacia él.
—Entonces yo también decido.
Sus poderes se unieron otra vez.
Luz y oscuridad.
Pero ahora… sin conflicto.
El vacío retrocedió un poco más.
El Rey del Vacío observó con atención creciente.
—Una anomalía…
—Dos voluntades sincronizadas…
Kael gritó desde lejos:
—¡Rompan esa conexión!
Pero ya era tarde.
Zarek y Luna se tomaron de las manos.
Y el mundo… respondió.
Un símbolo apareció entre ambos.
Un sello antiguo.
No de poder.
Sino de vínculo.
El Rey del Vacío se quedó inmóvil.
—Eso es…
—Un pacto.
El espacio se congeló.
Luna sintió una presión en el pecho.
—¿Un pacto?
Zarek no apartó la mirada.
—No uno impuesto.
—Uno elegido.
El símbolo brilló intensamente.
El vacío comenzó a retroceder violentamente.
El Rey del Vacío dio un paso atrás por primera vez.
—No puede ser…
—El vacío no puede ser rechazado por emociones.
Zarek respondió con calma.
—Entonces no es solo emoción.
Miró a Luna.
—Es decisión.
El símbolo explotó en luz.
Y el vacío… gritó.
El mundo comenzó a reconstruirse poco a poco.
Kael retrocedió lentamente.
—Esto no ha terminado…
Pero desapareció en una grieta antes de terminar la frase.
El Rey del Vacío observó una última vez.
—Entonces este mundo ha elegido su propio final…
Su figura se desvaneció.
Y la puerta… se cerró lentamente.
El silencio regresó.
Todo estaba en calma.
Zarek cayó de rodillas, agotado.
Luna lo sostuvo.
—Lo logramos…
Él la miró.
Y por primera vez…
no había oscuridad en sus ojos.
Solo él.
—No lo hice solo.
Luna sonrió.
Y en algún lugar del mundo…
algo nuevo había nacido.
Editado: 24.06.2026