Pandora

Capitulo 27

Capítulo 27

Marzo 19 de 2020.

Habíamos salido a citas desde hacía un mes y algunos cuantos días.

Las clases de natación no contaban, pero sí aportaban algún indicio clave en el progreso de lo que sea que sucedía entre nosotros.

Hacía un mes y algunos días, en los cuales no podía quitarte de mi cabeza. En donde no existiese actividad cotidiana, en el cual, tú, no estuvieras presente en mi mente.

Te pensaba día y noche.

Todo el tiempo.

Y en mis recuerdos, solo rondaba esa frase que habían emitido tus labios, un día anterior. Esa frase, que, al recordarle, producía que mis nervios me presionaran a tomar una decisión.

Aún puedo recordar imaginándome tu mirada, tu indiferente, pero fingida actitud ante lo que decías y la de seguro, presión que tus puños producían.

Acariciaste mi mejilla, tomándome desprevenida y oí tu suspiro, soltando una leve risa.

—¿Por qué tan nerviosa?

Tragué saliva, agradeciendo, por primera vez, el no poder ver. Puesto, que no podría soportar el peso de tu mirada y la burla en tus ojos ante mi incomodidad—No estoy nerviosa.

—Ah, ¿no? —Salpicaste un poco de agua en mi rostro y mi ceño se frunció.

—No.

—Pues yo creo que sí—Te mofaste de mí—De no ser así, no estarías tan tensa.

Bufé—¿Podemos continuar?

—Solo si aceptas que te sientes intimidada por mí.

Elevé una ceja—¿Y engrandecer tu orgullo? —Chasqueé la lengua—Olvídalo.

—Entonces, olvida retomar con la clase.

Suspiré—Como quieras…—Comencé a caminar con la característica lentitud que proporcionaba el atravesar el agua y haciendo memoria del camino—Me iré a casa.

Sentí el agua ser removida con brusquedad detrás de mí, alertándome.

—Ah, no—Dijiste decidido—No huirás.

—¿Qué haces? —Cuestioné al percibir como cada vez te acercabas más y más—¿Asher? —El movimiento del agua, colisionó con mi cuerpo con furia—Oh, ¡Carajo! —La desesperación tomó control de mi cuerpo, lo que conllevó a que corriera, perdiendo la noción del camino—¿¡Donde carajos están las escaleras!? —Comencé a agitarme—¡Asher, no te atrevas a hacer lo que sea que estés pensando! ¡Detente ahora!

Lanzaste una carcajada—Pareces un pequeño ratón de laboratorio.

Gruñí enfurecida—¡Púdrete! ¡Pedazo de..de esmegma! —Chillé mientras retomaba mi búsqueda, la cual se vio interrumpida a causa del tirón en mi brazo, logrando que mi espalda se estrellara con el torso de Asher.

—Esmegma ¿En serio? —Susurraste en mi oído y no pasó desapercibido para mí, el roce de tu labio con el lóbulo de mi oreja.

Me removí tensa e incómoda entre tus brazos—Suéltame.

—Mmm…no.

—No lo repetiré otra vez—Inhalé en profundidad—Suéltame ahor…—Hiciste girar mi cuerpo con brusquedad, de forma tal, que comencé a percibir tu cálida respiración frente a mí—¿Qué estás haciendo?

No respondiste, solo te mantuviste en silencio.

—Asher…

—En serio amo que hables, pues ver el movimiento de tus labios es un completo deleite, pero ahora, solo estás desconcentrándome.

—Eh… ¿Desconcentrándote? ¿De qué?

Suspiraste encerrando mi cintura entre tus brazos—Tu es une tentation—Intenté hablar, pero el tirón que produjeron tus dientes sobre mi labio inferior evitó cualquier tipo de formulación. No pude replicar, no pude hablar, solo pude suspirar y dejarme llevar.

Tus labios aplastaban los míos con lentitud y profundidad, tu respiración era solo una junto a la mía y tus manos estaban completamente perdidas, intentado acercar mi cuerpo, aunque fuera físicamente imposible.

—Diosa…—Susurraste al separar levemente tus labios de mí.

—¿Por qué haces esto?

—Me gustas.

—Entiendes que estoy ciega ¿Verdad?

Presionaste mis caderas un poco más y no pude contener un leve quejido ante ello—Lo entiendo.

—¿Entonces?

—Entonces…—Acariciaste la punta de mi nariz con la tuya—Sé mi novia.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.