Para siempre

Cabaña

Alexander

El viento hacia qe sus cabellos rebeldes se revolotearan sobre su cara, abría la boca maravida pero no articulaba palabras alguna, sus ojos iban de un lugar a otro mientras aspiraba profundo llenando sus pulmones de aire puro. Mi teléfono sonó con la notificación que llegaba, no hacía falta revisarlo para saber lo que se trataba. Los noticieros solo hablaban de eso; la caída del vendedor de armas más afamado, sin el tendríamos el camino listo. Las calderas estaban en su máximo punto con la producción que ahora tendríamos. Para caer tuvo que hacerse una masacre, pero son los daños colaterales que pagan quienes quieren "ponerse a competir". Benjamín alzaba su cuello, se posicionaba como el máximo productor y traficador de armas. Mientras yo me hacía sonar como el más sanguinario y letal, ahora mi cabeza vale más que eso, pero para llegar a mi tendrían que ponerse hombro a hombro y lo más seguro es que terminarán sin cabeza. Este es mi mejor momento, una carrera de excelencia y perfección en este mundo asta que conocí a la maldita que babea a mi lado. Se está convirtiendo en un punto débil que no puedo permitirme, eh llegado asta aquí y ella no puede ser el motivo por el que todo se valla a la mierda. Mi verga intenta conversar al órgano que me da vida que solo estamos detrás de su coño.

–Es hermosa la vista – alzó la vista a verla y me encuentro con una imagen que me retuerce todo por dentro, está estirando los brazos hacia arriba, tiene una sonrisa mostrando las perlas que tiene de dientes, la expresión en su cara es llena de felicidad, frunzo el ceño, no me eh gastado millones en esta vuelta, tampoco se compara con una joya exclusiva colgando de su cuello, es feliz con lo simple y su felicidad cosquillea mis entrañas.

–Es normal – digo torciendo los ojos mientras la atravieso para entrar.

–Para ti que eres millonario– se queja a mi espalda mientras escucho sus pasos siguiéndome.

–billonario– la corrijo mientras inserto la llave, el grito que suelta en cuanto entra es irritante, o al menos de eso quiero convencerme.

–Wow eres un maldito amo!– suelta mientras sus ojos van de un lado a otro., me encojo de hombros en cuanto sus ojos chocan con los míos.

–No es la manera de referirte al que te folla pero está bien– contengo la sonrisa cuando veo su cara arder con evidente molesta.

–Hay si – tiene los ojos– ¿Quieres ser mi novia?– trata de imitar mi voz y tuerzo la boca. Me tiene como pendejo.

–En la habitación hay cosas personales– le digo serio– descansa un poco mientras hago algunos deberes– doy vuelta para adentrarme en el despacho privado antes de que responda algo, necesito encargarme de la seguridad después del desmadre que hicimos. Prendo el ordenador y veo que algunas camaras no están en orden, tampoco los anillos de seguridad que plantee, solo ocupo algunos detalles, me enfoco más en la tecnología y los hombres refuerzan, no me queda más remedio que pedir ayuda.

Necesito una reservación en N&H para hoy en la noche

Envío el mensaje y sin preámbulo continuo revisando que todo siga en orden, nos drones no han detectado nada fuera de lo común, este es mi escondite perfecto, reviso la propiedad donde está quien es como una madre para mí, necesito que esté segura también,.por ningún lado hay movimiento y es que no e dejado nadie que tenga sed de venganza.

¿Solo para ti?

Leo cuando llega la notificación .

Para dos, no te hagas pendejo

Respondo con mal humor, siempre sacándome de mis casillas.

Ya sabía que después de un evento festejabas

con putas pero no sabía que las llevarás a cenar.

La sola mención de referirse como puta a ella me hierve la sangre, la primera vez que lo vea de nuevo le daré un recordatorio.

$500, 000 por quien te parta tu madre

Le envio el mensaje a el y también se lo envío a mis hombres, que se corra la recompensa, en menos de un día recibirá una paliza.

Tranquilo hermano, solo era

para confirmar mis sospechas

Tuerzo los ojos, me conoce; es mi hermano de sangre.

$550,000 por meterte en mis asuntos

Actualizo la información y guardo el teléfono, me apresuró a poner todo en orden y salir a mi recamara, necesito darme un baño y cambiar de ropa. Italia no se ve por ningún lado y me mata la curiosidad por saber lo que hace, si se esmera en verse bien para mí o no siente inseguridad tenerme cerca.

El baño es reconfortante, el agua tibia mientras afuera hace frio, apenas está anocheciendo, salgo envuelto en un albornoz y me enfoco en humectar mi piel, elijo un suéter cálido y pantalones, a los alrededores todo es casual, es un pueblo donde debemos pasar desapercibidos, no hay muchos lugares lujosos, todo se enfoca más en ser rústico, sencillo y elegantes ya que son zonas turísticas. Cerca del pueblo en la otra dirección hay cabañas que pueden alquilar, la mía está más escondida.

La espero en la sala mientras reviso el mensaje que llegó hace más de una hora.

8:30, para dos personas.

Asiento para mí mismo, pero tengo que levantar la vista a la mujer que se aproxima, vestida todo menos como lo esperaba. Me obligó mentalmente a cerrar la boca cuando la mandíbula quiere caerse, es tan perfectamente hermosa. Su cara parece estar casi mojada, no lleva capas de maquillaje, sus pestañas, cejas, labios; todo es natural. Se enfoco en realzar lo que tiene, sus mejillas están un poco coloridas, pero sin exagerar. Lleva un suéter un poco grande, una falda larga y botas, no tiene que mostrar nada de piel para ser tan elegante y antojable. Sin con ropa quiero perder la cabeza no se que será de mi el día que se pare frente a mi en otra ropa. El suéter arropa su cuerpo, el cabello tiene ligeras ondas, se ruboriza cuando nota como la detallo de arriba a abajo.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.