Pasajeros en extinción

4.5 - Cuerda tensa

El pasillo se había convertido en un sector tenso, donde los más descontentos por la falta de conexión en sus pantallas, los hacia congregarse a hacer ruido con lo que tuvieran a mano. Los de adelante finalmente se habían dado cuenta que lo que estaba sucediendo atrás no era algo para subestimar. Los gritos y ruidos se hacían sentir en las habitaciones de los de adelante, era lo más cercano al pasillo que los dividía. De a poco se fue corriendo la voz hasta llegar al Capitan.

- Estas son las cosas para las que serviría tener a Lugus aquí.
- Pero no lo está. Y se están alterando de a poco.
- Bien, iré, pero necesito a alguien que me ayude a explicar la situación.
- Quizás Lyra.
- No, está ocupada con todo lo del reactor, y no sé dónde está. Consigue alguien más y vamos.

Quizás aun no era demasiado tarde de calmar el descontento. La reunión se situó en el pasillo que separaba un sector de otro. Era interesante como un pasillo significaba tanto simbólicamente. De un lado los sabios, del otro los animales; de un lado lo racional, del otro lo irracional.

- Díganme, cual es el problema. – Preguntó el Capitan al llegar.
- Sabe bien lo que queremos. Las pantallas.
- Por favor, se les explicó la situación, estamos trabajando arduamente para mantener activos los soportes vitales.
- Queremos las pantallas. – Alguien dijo levantando la voz.
- Si devolvemos las pantallas, no podremos mantener todo lo demás, ya se les explicó.
- ¡Necesitamos las pantallas! – Gritó alguien de más atrás. Era el Tanque, se había acercado al pasillo rápidamente al enterarse que el Capitan estaba allí.
- Ya se los explicamos, lo mejor que pudimos hacer fue darles la pantalla del salón para todos.
- Devuélvanos las pantallas. – Repitió el grandote mientras se acercaba a pocos metros del Capitan. – Busquen la manera.

No había forma de detener al Tanque en su obsesión, sabía que debía convencer a los de su sector para que lo apoyaran esta vez. Quería llegar al frente, ser una especie de Capitan, una especie de emperador. Pero no era tan simple. Pudo haber conseguido el apoyo de los del sector de atrás, eso no fue difícil para él. Su tamaño, fuerza, y su inhibición para usarla sin ética ni escrúpulo alguno, lograba convencer a cualquiera. Primero cedían por su ventaja física, nadie quería quedarse frente el camino del Tanque, lo pasaría por arriba sin problemas. Además, nadie a bordo estaba acostumbrado a la violencia, no era ética, no era algo correcto, no estaba dentro de ninguna de las disciplinas a bordo. Sin embargo, no estaban preparados para enfrentarse a alguien que, en su naturaleza, no tuviera sus mismas reglas internas, su misma moral. Era impermeable a cualquier palabra que cualquiera pudiera formular, no había fuerza que se le enfrentara allí. Lo que vino luego, fue más fácil aún. Después del accidente con el reactor, las pantallas quedaron prácticamente obsoletas, el entretenimiento que tenían disponible los de atrás, quedó fuera de servicio. Los de adelante habían dicho que no era posible volverlas operativas nuevamente, que eso dependía de una de las partes dañadas. Sin embargo, ellos aun contaban con sus pantallas operativas. Trataron de hacerles entender que no era lo mismo, los de atrás solo las usaban de entretenimiento. El Tanque fue muy hábil en redoblar la apuesta.

- Necesitamos las pantallas para mantener la nave funcionando, no es entretenimiento, no es diversión.
- Ustedes se entretienen con eso, a ustedes les gusta lo que hacen en las pantallas, por lo tanto, es ocio.
- ¡No es lo mismo!
- Tu diversión está en las pantallas, ¿Por qué no puedo usarlas también?

Los del sector de atrás se unieron en gritos afirmativos a lo que el Tanque acababa de decir. Ya no era él solo presionando, ahora era gran parte del sector. El Capitan solo pudo dar la vuelta y regresar al sector, no tenía más para agregar, nada que una muchedumbre irracional pudiera entender en esa situación.

Fue un intento torpe de los de adelante en tratar de convencer a los de atrás en tener coherencia y comprender la gravedad de la situación que afectaba a todos a bordo. Sin embargo, el lazo estaba roto, hacía tiempo, siempre los de atrás pensaron que los de adelante tenían más comodidades, nunca vieron ni de cerca las responsabilidades que tenían de por medio, y los de adelante, nunca lograron hacer entender a los de atrás cuál era su rol ni los hicieron participes. Solo se vieron unos ajenos a los otros, no entendieron lo básico, no entendieron por qué Salvatier quería estos extremos, juntos, a bordo. El hecho es que resultó ser un punto conflictivo, si había alguna clase de propósito para que fuera así, no lo habíamos logrado descifrar, y si era alguna clase de broma, nadie se estaba riendo.

- Tu idea resultó mejor de lo que esperaba. El Capitan solo se fue, no pudo refutar nada ni convencerlos.
- Lo sé grandote, por eso te lo dije.
- Y ahora, ¿cómo sigue esto?
- Ahora debemos convencer a los de adelante que el Capitan no es apto.
- ¿Como haremos eso?
- Ahora debemos dejar que los de adelante se asusten, que la tensión aumente, ahí es donde entro yo.
- Yo convenzo a los de atrás, y tú a los de adelante. Ambos ganamos, ambos iremos al sector de adelante.

Ya no era posible detener el plan, de una manera u otra, el Tanque pasaría todo por arriba de ser necesario y llegaría a ser Capitan. Pero era algo completamente peligroso, jamás podría entenderse con los de adelante. Solo podía aprovechar la oportunidad que tenía: regresar al sector delantero y asegurarse él mismo que el grandote no generara un mal mayor. Él solo quería el estatus, la ilusión de estar al frente, de mandar, pero no estaba preparado ni de cerca para poder hacerlo. Eso Lugus lo entendía bien, no era solo lo mejor para él regresar al frente y hacerse cargo del mando técnico, sino que era lo mejor para todos. El Capitan no tenía el carácter ni el carisma para evitar una revuelta, no es lo mismo ser Capitan de momentos calmos que de momentos críticos como este. La única forma de mantener la paz entre ambos sectores era mantenerse unido al Tanque. Uno sería el cuerpo, el otro la mente.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.