Madre no quiere que escriba, dice que no tiene propósito, pero es lo único que hago aparte de estudiar.
Dice que no pierda tiempo, que el tiempo se invierte, y debo invertirlo en mejorar.
Pero me canso de tantos números, tantos cálculos. Me sale fácil resolverlos así que tardo menos que los demás niños. Sin embargo, ellos pueden jugar al terminar, yo no. Madre quiere que siga aprendiendo. Dice que solo el estudio y dominar los números nos aseguraran un lugar aquí, en el sector delantero, a ambas.
Solo descanso cuando escribo, es cuando puedo detener los números de mi cabeza. Madre cree que sigo estudiando, pero no, escribo a escondidas. Hace un tiempo me di cuenta de que no entiende mis números ni mis formulas. No sé cuándo, pero en algún momento dejó de entender. Parece que esto es muy avanzado para ella y ya no puede corregirme, pero no debe decirme para que yo no saque ventaja de eso. Demasiado tarde, porque ya lo sé.
No entiendo por qué me exige tanto, los padres de los demás niños no son así con ellos. Quizás sea lo mejor, no recuerdo a mi padre, Madre no quiere hablarme de él, pero si era como ella, mejor para mi que no esté. No sé por qué Madre me esquiva a esas preguntas, hay muchas cosas que quiero entender, pero solo me responde que tengo que entender los números, siempre vuelve a lo mismo, así que ya no le pregunto.
No estoy segura, pero si ella no sabe tanto de números y cosas técnicas, quizás era mi padre el que sabia de esas cosas, y que gracias a él fue que pudimos estar en el sector delantero de la nave. Con los conocimientos de ella quizás tendríamos que estar mas atrás. Por eso dice que de mi depende que ambas nos quedemos en este sector: si a mi me va bien con los números, podremos quedarnos mas adelante, mas cerca de la sala de mandos. Cuanto mas sabe alguien, mas importante es, mas problemas puede resolver. “El conocimiento es poder” me dijo varias veces, era una de sus frases cuando quería terminar con mis berrinches.
A veces me canso y hago enojar a Madre a propósito, me exige mucho, pero de todas formas siempre saco muy buenas notas, de las mejores de la clase. En varias de las materias soy la mejor, incluso ganándole al hijo del Capitán. Por eso no me preocupo, aun sin estudiar todo lo que ella quiere, ya obtengo muy buenas notas. Es lo que me pide siempre, debería estar contenta y agradecerme por eso, pero no lo hace, solo me dice que podría hacerlo aún mejor. Para mí ya es demasiado.
La frase que más detesta que le diga es “¿Por qué?”. Mi maestra también. Pareciera que a los adultos les molesta pensar la razón por la cual hacen lo que hacen o las cosas son como son. Pareciera que solo aceptan que así son, así las aprendieron, que no pueden hacerlo de otra manera, y que así será siempre.
Vive con miedo constante, le aterra la idea de que alguna vez pueda tener una mala nota, y por eso me aterra a mí. En el fondo entiendo su miedo y por eso hago lo que me pide, pero ni así baja la intensidad en su presión, es ahí cuando me enojo, pero nunca le digo nada, no me animo, le tengo miedo cuando se enoja, aunque ya no recuerdo cuando fue la ultima vez que me alzó la voz, asustándome mucho, al punto de no reconocerla.
Alguna vez en uno de sus enojos me ha dicho que yo sin ella no sabría como arreglármelas, que la necesito, que estamos juntas en esto, en que yo soy la que resuelve los números, pero no puedo estar sin ella. Pero al pensarlo un poco, creo que es al revés, ella me necesita más a mí, ya que no hace grandes cosas que yo no pueda aprender en poco tiempo. Puedo buscar por mi cuenta los alimentos, puedo estudiar por mi misma, puedo acomodar y limpiar mis cosas mejor que ella incluso, y claro, resolver números que ella no.
Hoy Iván me contó de la competencia que hemos estado teniendo, todos los de la clase. Le dije que era mentira, Madre nunca me contó sobre eso, aunque tampoco me ha contado de muchas cosas, me habría contado sobre eso. Tal vez no quería presionarme mas aun, pero si es verdad, así al menos habría entendido mejor lo que ocurría. Al parecer estamos compitiendo por ver quienes sacan las mejores notas para armar compañeros de equipo, para así cumplir una misión cuando crezcamos. Al oír de una misión y saber que el premio es que me tocara un compañero mejor, con notas parecidas, al principio me gustó, pero después no tanto, estoy acostumbrada a hacer mis tareas sola, trabajar con algún compañero podría hacerme avanzar más lento. Quizás era por eso que Madre quería que saque las mejores notas, cuanto mejores notas saquen, me va a tocar un compañero mejor.
Iván me dijo que quiere que yo sea su compañera, y no estoy segura, porque saco mejores notas que él, tendría que ver si hay alguien mas que saque mejores notas que él. Saca buenas notas, pero siempre le gano, al menos en las materias importantes. Le pregunté si podía tener una compañera mujer, y me dijo que no, no se puede, tiene que ser siempre un varón y una nena, así que tendré que esperar a ver los resultados. Tal vez Iván no sea mala opción, pero esperaré, si hay alguien con mejores notas espero que me toque con él.
Desde hace un corto tiempo que logré que Madre me dejara estar más relajada con el estudio, ahora me permite pasar algo de tiempo con Iván. Me dijo que quiere que sea la compañera de misión de él. No estoy del todo convencida, no es el más listo de los de la clase, pero dice que compartir misión con el hijo del Capitan me dará más ventaja que con los demás niños. No pienso tanto en eso, pero al menos puedo dejar de estudiar tanto y por primera vez, estar un rato sin tener a Madre presionándome.