Miles de lugares escuchando muchos dilemas,
cientos de habitaciones escuchando millones de aflicciones,
culpando al planeta entero al entorno de problemas,
luchando en silencio en la eterna búsqueda de soluciones.
Horas perdidas buscando el tesoro más obvio escondido,
ojos puros mirando en el reloj los triunfos cada segundo,
siglos de descubrimiento tantos aspectos uno tan poco comprendido,
corazones decaídos pidiendo un poco de condescendencia al mundo.
Recompensadas victorias sin algún merito verdadero,
agradeciendo la ayuda incluso de un corazón embustero,
llenos de vida, llenos de alegría, sé que las personas pueden entregar un poco de empatía,
llenos de esperanza, llenos de ilusión, peleando cada batalla con decisión y valentía.