Pastillas con sabor a libertad

Capítulo IX

Creo que Martín después de tanto tiempo había abierto su corazón por completo, me conto sus heridas del pasado y entendí porque ahora tiene esas cicatrices, es mi gran amigo, pero era tan poca mi empatía que no podía ver las batallas que aun luchaba y que en silencio me gritaba ayúdame no puedo ganar.

Un grito interno, tan silencioso, tan verdadero, hemos tenido tantas aventuras juntos, pero cuando la locura está atormentando tus sentidos, no lo dejas encerrado en un cuarto o en una caja de acero, te acompaña como fiel compañero a cualquier paseo, a cualquier cena ya sea en el restaurant más barato o más caro, hasta el lugar más recóndito explorado, lo escuchas hasta en la fiesta más alegre y ruidosa, sumergido en el fondo del mar contigo, tantas palabras, poca escucha, así vivías tu verdad mi amigo.

Al acabar la historia me di cuenta que ya era tarde, me había llevado una gran lección, fui corriendo a la cita con Erika, pero de camino me quedé pensando, yo había vivido algunas experiencias muy parecidas a las de Martín, aunque yo sabía que no era el único con estos problemas en el mundo, sentía que escuchar a alguien más le daba un respiro a mi vida.

Llegue al lugar donde estaba Erika le obsequie un dulce, me preguntó, ¿Por qué tanta amabilidad? Ahora que travesura has cometido, yo en mi mente aun pensando en la conversación de aquella tarde me dio ganas de decirle toda la historia, toda mi verdad, porque comparando con Martín mi amor mi entrega hacia ella quizás era igual a su historia de amor, yo quería cambiar esa parte donde ella algún día me recriminara por no haber tenido la suficiente confianza o valentía, mi mente lo pensó, pero de mi boca no salió, no tuve el coraje dije unos días más no creo que algo pase.

Ella como nunca a la fiesta de un amigo de la Universidad me animo a ir, ya era el tercer año finalizado de la carrera, ya muchos incluidos nosotros el próximo año ya empezaríamos a buscar una oportunidad laboral, entonces yo con mi ropa más nueva y kilos de perfume encima, fui a su casa a recogerla, Erika hermosa como ninguna otra mujer sobre la tierra, mis ojos no dejaban de brillar por ella, soy el hombre más afortunado del mundo, llegué al lugar en la avenida Brasil en el distrito de Jesús María, como buena fiesta de jóvenes había alcohol, cigarrillos entre otros vicios y drogas, como buen bebedor tenía un vaso de licor para toda la noche y eso era más que suficiente para ponerme en trance, a medida que pasaba la noche vi algunos amigos desaparecer, me pareció extraño pensé que estaban en el baño o ya a su casa se habían retirado, pero no, veo a uno en el balcón mientras más cerca estaba de la ventana más fuerte apestaba pero yo lo vi a esa persona y sabía que su mente en la fiesta no estaba.

Recordé la vez en la secundaria una imagen en mi se quedó grabada, pero esto que estoy viendo es distinto el que está fumando es mi amigo, creo que recién estoy entendiendo de que va este problema.

Me acerque y era la misma expresión que en aquella fiesta de colegio, habían pasado los años, el impacto para mí ya no era igual, ese muchacho quizás tenía más conocimiento en sus manos, tenía más años encima incluso una carrera y amigos a su lado, pero no había podido superar aquellos fantasmas del pasado.

Al conversar con Miguel me expresó, fumo porque me gusta, Sergio ven fuma no seas maricon.

Quizás el comenzó así por presión social y después le gustó, quizás el dulce sabor analgésico de aquella sustancia su dolor mitigo, o por un momento sus recuerdos borro, de este mundo escapó y no quería volver aquí jamás porque nunca lo dejo, ni los logros ni las metas cumplidas de que sirvió si aun su corazón no sano.

No era yo el más iluminado, mucho menos un psicólogo ni un filósofo, solo soy Sergio tratando de decirle no es la solución, pero con que cara si yo también no encontraba aún las respuestas a los misterios de mi corazón.

Regrese donde Erika me di cuenta que al igual que Martín y al hombre del balcón, de día mostraba mi alegría y de noche salían las ideas de mi cabeza y las intenciones de mi corazón quizás la verdad me haga libre o quizás a Erika la libre de mí.

No me importa quería saber si mi historia será distinta a la de Martín, pero ella no estaba tan sobria y había demasiada gente así que es mejor esperar el día correcto.

No quería que pasara de la semana siguiente, me puse a pensar tranquilamente pero lastimosamente mientras pasaban los días, más el cuerpo se me estremecía, cada día me sentía más y más estresado quizá también porque pensando en todas las posibilidades en la noche anterior tomé unas cuantas para estar tranquilo y tener las palabras adecuadas, quería decirle de una forma en la que no me dejara, en la que no me mirara como un tipo frágil, la cita del sábado se sentía a horas.

El día anterior al levantarme comencé a alistarme para ir al trabajo no me sentía muy bien era como una crónica de una muerte anunciada, hasta la chica que hace unos años no me hablaba, con el tiempo desarrollo en mi cierta empatía y yo le correspondía no nos contábamos todas nuestras infidencias, pero algo de confianza ya teníamos.

-Luisa mañana es un día decisivo- dijo Sergio.

-Espero que te valla bien en tu relación, así como a mí- dijo Luisa.

No lo dijo con orgullo, con sarcasmo solo que ella sentía que le iba bien en el amor, pero en lo poco que sabía y también veía, Luisa estaba muy enamorada y Rodrigo parecía por momentos no sentir nada, realmente era recíproco o ella era la única que empujaba el carro hasta la meta, nunca había sido golpeada o maltratada pero no hace falta los puños para a una mujer hacerla sentir lastimada, no tengo la suficiente confianza para preguntarle ¿Que te pasa? un par de veces la vi salir con ojitos rojos del baño y solo me decía, son problemas familiares, no siempre le creía porque una noche la encontré en la esquina peleando con el hombre que amaba y cada vez que terminaban ella publicaba un estado diciendo los hombres no valen nada, pero luego de la mano los veo, no la culpo está enamorada. Luisa vendía una realidad que no existía.




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