Empecé a asistir un poco más a la Iglesia, para ir comprendiendo cada día más y más la religión, en una Iglesia cerca a mi hogar iba todos los domingos a escuchar las charlas por las mañanas donde un profesor ofrecía un curso para todos los que quieran entender más a profundidad cada versículo de la Biblia y como emplearlo en su vida.
Me sentía como un escolar, pero a diferencia de mi pasado esta vez sí le puse más atención a los temas, en una de las tantas clases llegaron los temas de preocupación y estrés, esos me generaron mucho interés por obvias razones, en la academia me enseñaron sobre ciencia y filosofía, materia y alma, no había quedado muy convencido aún tenía muchas dudas que quizás la espiritualidad que enseñan aquí pueda reforzar lo antes aprendido, el profesor expreso:
“Echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros”
(1 Pedro 5:7)
“Tendrás confianza, porque hay esperanza; Mirarás alrededor, y dormirás seguro”
(Job 11:18)
El profesor continuo, estas frases no son teorías, son promesas divinas, Dios no es hombre para que diga mentiras, tengan fe y no se aparten de Dios ni de noche ni de día.
¿Toda mi ansiedad? ¿Dormir confiado? Que lindas palabras para un hombre que durante mucho tiempo no puede dormir tranquilo si no es con alguna pastilla, con temor a tantas pesadillas, con la ansiedad siempre esperándolo a la vuelta de la esquina.
Si estoy aquí no es para dudar de ti, confío en tus promesas, confío en que hoy dormiré tranquilo, teniendo un sueño maravilloso o teniendo una pesadilla en donde ya no estaré solo, tu estarás conmigo peleando contra el enemigo.
No sé si fue una noche corta o larga solo sé que me desperté con el corazón palpitando muy tranquilo.
En la siguiente clase el profesor hablo sobre otro tema que también le di mucha importancia.
Buenos días jóvenes, señores, hoy los temas serán el temor y la soledad comenzaremos con los siguientes versículos.
“Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora, porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré” (Hebreos 13:5)
“Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.” (2 Timoteo 1:7)
Tanta gente al conocer mi verdad, tanta gente de mi lado se ha ido, algunas por mi maldad, otras por mi poca empatía, incluso otras las cuales me hirieron a mí, pero tu estas aquí siempre estuviste a mi lado cumpliendo tu promesa, a pesar de que muchas veces me olvide de ti, ahora quiero alimentar más mi espíritu para que con más amor y poder pueda luchar y ganar a mi carne llena de temor y maldad.
No se olviden que para la próxima semana me tienen que hacer una tarea la cual consiste en leer un versículo referido al tema que más sea de su interés y como lo puedes aplicar a la vida.
Llegue a mi casa y en mi habitación me puse a pensar en que tema podría ser el más adecuado, creo que la respuesta era demasiado obvia, que mejor tema que hablar del mal que tanto me había golpeado y quitado.
Llegada la clase del domingo el profesor pregunto ¿Quién quiere participar? Como si fuera el aula de un colegio primaria, silencio total, el profesor repitió la pregunta y dijo, si no hay nadie yo preguntare, veamos Sergio dime ¿Cuál fue tu tema? y tu reflexión de la semana.
-Mi tema es sobre la depresión- respondió Sergio, abriendo su cuaderno para decir lo que había escrito.
“Él sana a los quebrantados de corazón, y venda sus heridas” (Salmo 147:3)
Lo elegí porque durante mucho tiempo eh pasado por momentos donde realmente eh sentido mi corazón muy golpeado, afligido, quebrantado, dejando heridas tan profundas que los tratamientos me han ayudado a cicatrizar mas no a sanar.
Eh llorado muchas noches por un amigo, por un amor, por un familiar, sin consuelo, sin parar, sé que necesito las pastillas, pero también sé que necesito su amor, eh luchado muchos años contra los pensamientos de mi mente, contra las intenciones de mi corazón, sé que necesito de él para liberar mi mente, limpiar mi alma y sanar mi corazón.
Me parece una muy buena y bonita reflexión Sergio, siguió preguntando a cada uno de los asistentes al culminar dijo, cada uno ha realizado un buen trabajo me alegra escuchar, sus ideas y sus motivaciones, no olviden que no solo debemos hacer esto porque les deje una tarea debe ser constante este aprendizaje.
Continuando con la clase de hoy el tema será el dolor y el perdón, leeremos juntos los siguientes versículos.
“Muchas son las aflicciones del justo, pero de todas ellas le librará Jehová” (Salmo 34:19)
“Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzaran la misericordia” (Mateo 5:7)
-Saben que significa “Bienaventurados”- pregunto el profesor.
Toda la clase dijo, no.
Significa dichosos, felices los que son misericordiosos porque ellos alcanzaran la misericordia de Dios, realmente el perdón es un acto divino, como seres humanos es muy difícil alcanzarlo, siempre recordaremos ese dolor, esa aflicción, ese daño que nos hizo no necesariamente un enemigo incluso el amigo más cercano ¿Cuándo nos damos cuenta de que hemos perdonado? Cuando no sentimos nada al ver a esa persona que en un tiempo le tuvimos tanto odio y rencor, cuando sentimos esa tranquilidad en el corazón.