Pastillas con sabor a libertad

Capítulo XV

Me fui con alegría a mi casa, fueron largos días, le conté a mi madre todo lo que hice, me dijo, que alegría hijo, cenamos juntos y luego me fui a mi habitación, un mensaje de mi amiga Luisa llego.

-Sergio estoy yendo a Lima junto a mi mamá- dijo Luisa, antes de hacer mis cosas te quiero visitar.

-Perfecto este fin de semana sin falta nos vemos- dijo Sergio.

Llegada a Lima ya habían pasado cinco meses desde que su hija nació, si era una niña de nombre Esperanza era idéntica a su padre, aunque los ojos sin lugar a dudas eran de la madre.

En el centro comercial.

Sergio estos meses estuve superando ese dolor, me reconcilie con mi mamá, gracias a tantas pastillas eh podido superar no solo mi enfermedad sino también la ansiedad y depresión, me siento libre, aunque a veces suelo tener una recaída recuerdo a mi hija y sé que no puedo llorar todo el día, aprendí a llorar una sola vez y a seguir con mi vida ¿Por qué no es malo sentirse mal verdad?

-Tienes toda la razón- dijo Sergio.

En todos esos momentos de agonía y dolor por el EVS, en los días cercanos al nacimiento de mi niña y después del parto, aunque de tu librito apenas leí el titulo le dije gracias Dios por esta bendición, hace cinco meses también estoy siguiendo un tratamiento el cual lo llevo estrictamente y según los doctores voy mejorando, pero te agradezco en gran parte a ti porque tus palabras me ayudaron mucho.

-No te preocupes me alegra oír que tu historia está en un bello momento- dijo Sergio.

-Y tú ¿Que has hecho durante estos meses? – pregunto Luisa.

-Estuve trabajando, pero también estuve realizando algunos programas de apoyo, eh ido a un par de hospitales y ciertos lugares para jóvenes- respondió Sergio.

- ¿Quieres ayudar a todo el mundo con tu testimonio? – pregunto Luisa.

Creo que no me alcanzaría el tiempo, Luisa para serte sincero hace algunas noches pensé en el impacto de las palabras y las consecuencias de ello, recordé aquella obra que conocí en una clase de literatura en la academia el nombre del autor Johann Wolfgang Von Goethe, la obra se llama “Werther”.

Posteriormente la leí, pero sabes que me causo impacto a parte de la maravillosa narración y el desenlace de la obra, era lo que transmitió, el impacto del mensaje que la persona entendió ¿Conoces la historia de “Werther”?

-No, cuéntame por favor- respondió Luisa.

La historia narra a un joven el cual se enamoró de una mujer la cual ya tenía un compromiso, después de todos los eventos y situaciones que pasaron se dio cuenta que la esperanza era en vano y que no podía estar con su amada finalmente con una pistola se quitó la vida.

Lo intrigante vino después, una ola de suicidios empezó a suceder en varias partes del mundo, todos lo asociaron a la publicación de la obra, todos los jóvenes que lo habían leído llegaron a la conclusión de que es mejor morir por un amor no correspondido, luego de un tiempo el mismo autor dijo que hubiera deseado cambiar el final de su obra.

Obviamente no era su intención que las personas tomaran esa decisión, no era el mensaje que quería transmitir, sin embargo, en sus textos por su narración el transmitió ese dolor, esa pena, esa falta de ilusión y esperanza y eso fue lo que el lector entendió, debido a ello la obra fue prohibida durante un tiempo.

- ¿Qué tal si escribes un libro? – pregunto Luisa, también puedes por redes sociales escribes tus anécdotas o solo sigue haciendo lo que te has planteado.

Si me gustaría transmitir un mensaje mediante una obra si es que algún día llego a escribir un libro.

-A todo esto, perdón si soy entrometido, pero sé que tu visita a Lima no es solo por mí- dijo Sergio.

Eh venido a ver a Rodrigo el padre de Esperanza, no quisiera que le guarde odio o rencor yo no estoy tan metida en la religión, pero sé que no es bueno odiar, despreciar a tu progenitor, yo no lo quiero, lo odio por todo lo que me ha hecho pasar y créeme a pesar de que me siento mejor tampoco puedo perdonarlo es muy difícil, no sé si algún día lo pueda lograr, aun así, no quiero pasarle esos sentimientos a mi hija.

Luisa esa acción es muy loable de tu parte, no solo le hará bien a Esperanza, también a ti.

El amor se gana y si él está dispuesto a eso se ganara el amor de su hija y sobre el perdón, pues en una de las tantas clases aprendí sobre el perdón, sobre la misericordia de Dios y justamente por ello es que siempre somos perdonados si pedimos con corazón sincero, sin embargo, de las consecuencias de nuestros actos aún tenemos que ser responsables, haciendo una conexión con la vida actual de Roberto entendí mejor lo que él estaba viviendo, creí durante muchos años que el tiempo curaba todo, el tiempo cura una falta, cura una decepción incluso una traición, pero ahora que eh aprendido más en las reuniones, me mostraron que no es cierto y me puse a pensar, lo tome como una herida obviamente esta es emocional, pero el ejemplo sirve igual, imagínate un dolor en el estómago, luego de un tiempo si no se trata puede llegar a ser heridas, después ulceras, entonces aunque no parezcan si nos atormentan, si llegan a avanzar, si llegan a ser críticas, si te llegan incluso a matar, pero Dios sabe cuándo es el momento adecuado, cuáles son sus tiempos, el perdón es muy difícil de conseguir, pero con su ayuda es más fácil llenar ese hoyo en el alma y eliminar ese odio y rencor del corazón.




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