Pensamientos a medianoche

1.

Para ti, de mí.

Dos personas alguna vez se quisieron casar, pero no lo pudieron lograr. El mundo cruel, su amor, no llegaba a su amor aceptar.

La nostalgia no se podía comparar; el estar allí sin poder su sueño completar, en algún momento llegó a pesar. El eco silencioso de los pensamientos fue todo lo que en aquella habitación se podía escuchar.

—No quiero que te sientas mal, mi amor —dijo aquella suave voz que en algún momento llegó a ser la del amor de su vida.

—No lo entiendes, esto ya no puede funcionar. —Su voz apagada revelaba esa verdad que ya no se podía esconder.

Los ojos apagados que alguna vez vio con amor, de repente mostraban esa realidad que tanto temió admitir.

—Hay otra persona, ¿cierto? —preguntó solo para asegurar su verdad.

El asentimiento silencioso fue todo lo que necesitó para confirmar.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.