Para ti, de mí.
Cuando estuve entre tus brazos, me sentí como la persona más afortunada del mundo; me sostuviste y estuviste ahí para mí.
Cuando me soltaste, sentí que caía en un vacío, que no sabía que estaba a mis pies.
Cuando te fuiste, ese vacío se sintió en cada parte de mi ser; no quería resignarme a perderte, pero sabía que había sido la perdedora en este juego y tú el ganador. "Lo lograste" dije con pesar; tomaste todo de mí y lo convertiste en lo que más temía, polvo y memorias olvidadas.
Tal vez vuelvas y tal vez yo estaré esperando ese regreso, pero solo te diré algo: el día que te amé con todo mi corazón no volverá, ¿sabes por qué? Porque ese día yo estaré esperando por algo que no serás capaz de darme de regreso, una disculpa, porque eres lo suficientemente cobarde como para irte como si nada.
"Lo lograste" vuelvo a decir, ganaste y lo tomaste todo; ahora solo me queda esperar a que regreses y ese silencio que antes teníamos siga siendo el mismo.