Para ti, de mí.
Hoy me puse a pensar, y no sé si te extraño. No lo creo.
Solo quería saber cómo iba tu vida, si habías estado saliendo con alguien o conociendo un nuevo mundo. No te extraño, para nada, solo extraño el extrañarte, porque pasamos buenos momentos.
Recordé el cómo tus bellos ojos me vieron a los ojos y me juraron ese amor eterno del que aún no tengo idea si existe; recordé que alguna vez yo también te juré lo mismo.
No te extraño, simplemente recordé que una vez en el parque me dedicaste aquella delicada canción y que aún sigo guardando como lo más hermoso que alguien alguna vez me dio.
No te extraño, simplemente me acordé de ti.