Para ti, de mí.
No sabes lo asustada que en algún momento de mi vida me llegué a sentir. En algún momento de mi vida fuiste mi crush, luego ese amor al que podía tocar y, por último, ese rayo de sol que poco a poco se fue apagando; solo puedo decir una cosa...
Gracias, porque gracias a ti aprendí lo que valgo como persona.
Cuando escuchaba tu fuerte voz, mi interior retumbaba cual árbol al sentir a un gigante caminar cerca de él; mi cuerpo temblaba como gelatina sin estabilidad y mi mundo giraba como satélite tratando de orbitar a tu alrededor, para así no sentir la furia del ogro que alguna vez decidió que mi piel morada era más bella que mis ojos azules.
Gracias por hacerme ver que la vida va mucho más allá de ti como individuo.
Hoy la mariposa al fin fue libre, la bruja se liberó del lobo y la bella rosa roja al fin compañía pudo encontrar.