Para ti, de mí.
Mentí.
Sí, lo hice. Te mentí al decirte que no eras importante para mí, al mirarte a los ojos y decir que nada de lo que vivimos fue real.
Te mentí, pero tengo claro que tú nunca me creíste.
Hoy agradezco, ¡oh, bella muerte!
¿Cuándo te cansarás de mí y mis recuerdos? Estoy agotada y sé que mentí al decir que no te extrañaba, pero solo quería vivir en paz.
Ya deja de acecharme y enviar a tu amiga la nostalgia para que mi muerte sea más dolorosa.