Para ti, de mí.
Tengo miedo, tengo miedo de sentir, de soñar. Tengo miedo de darme cuenta de que el mundo no es como yo lo imaginé.
Ya no quiero hablar, quiero escapar y muchas veces sé que es algo estúpido; mientras la inseguridad susurra a un lado de mi oído, el anhelo grita por el otro.
No sé cuál de los dos escuchar, porque el temor me persigue cual carrera y creo que me va a alcanzar.