Para ti, de mí.
A veces siento que las madrugadas son mis mejores amigas, fáciles de entender, difíciles de perder.
Me quedo todo el tiempo pensando en cómo la inspiración llega como agua, la melancolía arrasa con todo a su paso cual huracán y el dolor golpea como tormenta en mi ventana.
La madrugada es mi amiga, porque me da todos estos momentos en los que me pongo a pensar en mi pasado, en lo que quiero y en lo que no.
La madrugada es mi amiga, porque ella siempre está a mi lado, a pesar de que tenga que esperar por ella, porque mi corazón ya no puede esperar y anhelar estar junto a ella.
La madrugada no es solo mi amiga, es mi compañera de pensamientos.