Para ti, de mí.
Ayer soñé contigo.
No sé si existes, tal vez eres solo una obra de mi imaginación,
Pero quisiera aun así, quisiera encontrarte.
Tus ojos miraron a los míos,
Tus labios me dijeron “te amo”
Y tus manos acariciaron las mías.
Esa sensación de anhelo y pertenencia nunca la pude sentir con alguien más.
Cuando desperté de mi increíble sueño, todo se desvaneció.
La seguridad, la felicidad… ya no estaban.
Tus brazos ya no rodeaban mi cintura,
Mi cabeza ya no descansaba en tu hombro y, sobre todo,
Nuestros corazones
Ya no latían en la misma sintonía.