Perdóname por ser cobarde (2)

37-El articulo-parte 2

Hope

Cuando llegamos al pequeño departamento. La madre de David me pidió que me sentara en el sillón mientras ella iba a buscar algo para que tomara.

Realmente lo único que podía escuchar era mi corazón retumbando en mi pecho mientras mi cuerpo se mantenía al calor de la espera mirando a la mujer moviéndose en su diminuta cocina.

Al volver dejo el vaso sobre la mesa ratona que se encontraba enfrente mío, el cual rápidamente lo tome para así calmar un poco mi ansiedad.

ꟷEs una historia larga. Es preferible que tomes algo mientras te la voy contandoꟷme dijo sentándose enfrente de míꟷ¿Sabés que yo no debería hablar de esto con nadie?ꟷasentí tomando otro poco del vasoꟷPero yo quiero ayudar en esto que provoqueꟷla mire a los ojos sorprendida al escuchar eso.

ꟷ¿A que se refiere?ꟷindagué observándola absorta.

ꟷComenzaréꟷanunció haciendo que yo asintiera enderezándome en el sillón.

ꟷPor favorꟷpedí lista para escuchar.

ꟷBienꟷasintioꟷ¿Vos sabés que Marco tuvo un hermano mayor?ꟷyo asentíꟷCuando Ezequiel murió y la mamá de Marco se fue, él estuvo muy triste por todo lo ocurrido. Le afecto tanto que esa alegría que siempre desprendía desapareció. Ya no quería jugar. Ya no quería salir a ningún lado. Se la pasaba en el cuarto de su hermano mirando sus cosas. Casi ya ni hablaba. Era un niño muy triste.

»Durante la primaria, el señor Enrique lo mando durante un tiempo a un colegio privado pero eso no ayudaba a Marco a recuperarse. Así que decidió seguir con los planes que Ezequiel tenía para Marco, mandándolo junto David a un colegio público. Cosa que hizo que Marco se repusiera un poco más a su perdida. Pero, aun así, el señor Enrique lleno a Marco de clases extras de muchas cosas. Como: clases de refuerzos,idiomas, deportes, arte y música. En este ultimo Marco le comentó a su papá que quería aprender a tocar un instrumento que Ezequiel no supiese ya que quería hacer su propia música. Por ello, el señor Enrique decidió mandarlo a clases de piano. Mayormente la que se ocupaba de arreglar sus clases era yo debido a que el señor Enrique siempre se encontraba en viajes y no podía ocuparse de elloꟷsuspiró y empezó a desviar la vista mientras en los ojos se le acumulaban lágrimas.

»En ese tiempo, me había encontrado con una amiga que tenía una prima que trabajaba tocando el piano en restaurantes y bares. Mi amiga me comentó que su prima estaba muy necesitada de un trabajo donde no fueran muchas horas, pero que pudiera ganar bastante, ya que su madre estaba muy enferma y ella tenía que cuidarlaꟷla señora se mantuvo con la vista perdida, se veía que estaba rememorandoꟷ Cuando la conocí me encontré con una chica muy alegre y amable. Creí que podía ayudarla, así que le ofrecí enseñarle a Marco a tocar el piano. Y así empezó, Marco le gustaba las clases que ella le daba, siempre estaba ansiosa esperando a que ella viniera, mirando la hora, preguntándomelo miles de veces si faltaba mucho. Eso me hacía recordar mucho como cuando esperaba su hermano con la misma impacienciaꟷsu voz se sentía quebradiza mientras seguía con su relato, haciendo que pudiera imaginar al pequeño mirando el reloj esperando a esa mujerꟷ. El cariño de Marco creció cada día más hasta el punto en que ella dejo de ser una simple profesora y se convirtió en una clase de sustituta de su hermano, aunque, más bien, parecía el cariño que un niño le tiene a su madre. Desgraciadamente la mamá de Marco nunca tuvo mucha relación con él y Marco nunca supo lo que era tener una madre de verdad. A pesar de que yo siempre estaba con él, Marco siempre me considero la mamá de David. Supongo que él buscaba una que solo le perteneciera a él, una propia y vio en ella a esa mamá que no pudo tener. Además, ella también alimento eso.

»Ella dejo de darle clases de 2 horas tres días a la semana y empezó a venir de manera más constante porque Marco quería que estuvieses con él casi las 24 horas del día. Algunas veces pasaba que él quería ir al parque con ella, pero yo me negaba porque ella solo era su profesora de piano. Sin embargo, él hacia un escandalo exigiendo que se le hiciera caso. Así que yo iba con ellos y la vigilaba. Admito que en esos momentos no le llame la atención a ella porque Marco se veía muy feliz, ya no se ponía triste como antes, ya era más común verlo sonreír. Además, yo veía que ella lo trataba con mucho cariño. Pensaba que era una clase de medicina para ese pequeño.

»Y así paso un largo tiempo, hasta que vino el señor Enrique y la conoció. En su primer momento él la trataba con la misma indiferencia que nos trataba a todos. Sin embargo, durante ese transcurso ella renuncio, cosa que me sorprendió, pero al poco tiempo volvió, cosa que también fue rara. Pero al volver le subió el sueldo y la contrato como niñera haciéndola que viva en la casa, además, su relación había cambiado. Poco a poco empezó a tomar otro papel en la casa, ya no era una simple empleada como nosotros. Dejo de ser amable, esa alegría que antes desprendía parecía que nunca había existido. Ahora era una mujer desagradable y altaneraꟷsuspiróꟷ. Creo que me vio como un problema e hizo hasta lo imposible para que me echaran a mí como a varios otros empleados. Y al final ella se convirtió en la señora de esa casa.




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