Capítulo 5
El pasado. Noviembre 2018.
Nuevamente perdi de vista a mi hermana Veronika ya que desaparecio en medio de la fiesta, la ultima vez fue justo despues de repartir el pastel. Mis padres y ella se tomaron una foto y luego otra los cuatro. Mis padres aun no habian notado la ausencia de Vera puesto ellos estaban ocupados atendiendo a sus invitados. Esta noche era crucial para los jefes de cada familia formalizar una alianza.
— Un pajarito me conto una cosa – Boris tomo asiento en la silla libre – en cuanto a una chica del clan de Vancouver ¿Lyn, sabias algo de eso?
Hubo silencio en la mesa los chicos esperaban mi respuesta. Claro que sabia de quien estaba hablando Boris. Lo que no tenia idea era que Vera aun habia presentado a ninguno de nosotros a su amiga. Tampoco la conocia, bueno solo sabia que su nombre era Charlotte.
— Deberias preguntarle al abuelo – respondi con normalidad.
El abuelo Vadem era quien daba la autorizacion de quienes podian entrar a nuestro territorio. Mi primo solo buscaba informacion que le fuera util.
— Si alguien de otro clan esta aqui ya lo hubieramos sabido desde temprano – dijo Connor.
— ¿Estas seguro de ello ? – Alexey miro a Boris.
— Es una conversacion de mayores – solto Connor con diversion –¿Alexey, tu no estabas charlando con Lucie ?
— A menos que te estés escondiendo de ella - dijo Boris.
No sabia que Lex aun seguia con Lucie Henshaw, ella era del clan Sullivan. Pense que nadie lo sabia, pero si lo sabian sus hermanos. En mi caso me entere gracias a Artem ya que estaba preocupado por si esa relacion terminaba mal y mis tios se enteraban de ello.
— ¿Entonces porque no le pides también a Haelyn que se vaya? - Lex miro a Connor, quería desviar la atención al nombrarme.
— Eso no funcionará, estamos hablando de ti -habló Connor señalando a Lex - Alexey, tienes dos opciones: continuar con esa relación o terminar con ello esta misma noche.
— Cuando tomes tu decisión hazlo pensando en la familia – Boris estaba en su papel de hermano mayor.
Los intereses financieros de la familia Abramov son importantes y tener pequeñas rencillas no seria de ayuda si se deseaba mantener buena relación con nuestros aliados.
La tension en la mesa se podia cortar con un cuchillo mientras uno metros de nosotros la gente se divertia. Lex bajo la mirada, apretando la mandibula, claramente molesto por el sermon de sus hermanos. Sabia que detestaba que lo sermonearan, en especial cuando Boris se ponia en modo hermano mayor responsable.
— No es tan sencillo – murmuro Lex, cruzando los brazos.
— Nunca lo es – replico Boris con firmeza – Pero tienes que pensar en lo que está en juego. No podemos darnos el lujo de que un lío sentimental ponga en riesgo la alianza con los Sullivan.
Connor resopló, claramente disfrutando del dilema de su hermano. Yo simplemente me quedé en silencio, observando cómo Lex intentaba contener su frustración. No era mi problema, pero no podía evitar sentir un poco de pena por él. Después de todo, lo único que había hecho era enamorarse de la chica equivocada.
—No rompas el corazón de esa chica si quieres tener una segunda oportunidad —añadió Boris con una calma inquietante.
Me mordí el labio inferior para no decir nada. Por mucho que entendiera la posición de Boris y Connor, también sabía lo mucho que Lucie significaba para Lex. Había visto cómo la buscaba con la mirada cada vez que estaba cerca y cómo se relajaba cuando ella le sonreía. Lo último que quería era verlo apagado, pero la lealtad a la familia siempre estaba por encima de los deseos personales.
Lex no dijo nada, solo se levantó de la mesa con una expresión endurecida y salió del salón sin mirar atrás. El silencio se hizo presente por un momento, y hasta Connor dejó de sonreír.
—¿Crees que hará lo correcto? —pregunté finalmente, mirando a Boris.
—Lex siempre hace lo correcto —respondió, aunque su tono parecía más esperanzado que seguro
La conversación quedó ahí, y aunque el ambiente pareció relajarse un poco, yo aún tenía esa inquietud clavada en el pecho. No solo por Lex, sino también por Vera. Algo no cuadraba esta noche, y cuanto más lo pensaba, más me preocupaba.
Sin dar explicaciones, me levanté de la mesa y caminé hacia el pasillo principal. No podía quedarme sentada sin hacer nada mientras mi hermana estaba en paradero desconocido y Lex lidiaba con su propio drama.
Por un momento, deseé que todo volviera a ser tan simple como cuando éramos niños. Pero eso quedó atrás hace mucho tiempo.
En ese momento, sentí un escalofrío recorrerme la espalda.Si Vera se había metido en problemas, tenía que encontrarla antes de que fuera demasiado tarde.
Todo ese rollo de querer cuidarme de los otros chicos quedó atrás en cuanto me decidí a buscar a mi hermana. Agradecía llevar puesta una máscara; así, al día siguiente, nadie recordaría mi rostro. Esa era la ventaja de esta fiesta. Mi apariencia seguía siendo un misterio para ellos.
Di vueltas por el jardín y revisé cada rincón donde Vera podría haberse escondido, pero no había rastro de ella. Solo quedaba un lugar en el que no había buscado: la casa del árbol de Chloé, en la parte trasera de la propiedad.
Me dirigí hacia allá con pasos rápidos, esquivando a los invitados que seguían disfrutando de la fiesta sin preocuparse por nada. En el camino, choqué con una pareja joven que venía riendo. Apenas me prestaron atención, demasiado ocupados en su propio mundo. Respiré aliviada al darme cuenta de que la máscara realmente hacía su trabajo.
El aire frío de la noche me golpeó al alejarme del bullicio, y los sonidos de la fiesta quedaron atrás mientras me acercaba a la casa del árbol.
Se escuchaban voces en el interior, una de ellas claramente era la de Vera, pero la otra pertenecía a un chico. A pesar de que intentaban hablar en susurros, el tono parecía tenso, como si estuvieran discutiendo.