Prohibido Enamorarme De Ti

Capitulo 9

—¿Qué significa eso?

Le enseñé el teléfono a Blake.

Él leyó el mensaje de Ethan.

Su expresión cambió.

—No lo sé.

—Dice que él fue el primero en encontrarme.

—Entonces tenemos que hablar con Lucas.

—Ahora.

Blake asintió.

Encontramos a Lucas en las gradas del campo de fútbol.

Estaba solo, mirando el entrenamiento desde lejos.

Cuando nos vio acercarnos, supo inmediatamente que algo había pasado.

—¿Qué ocurre?

Me detuve frente a él.

—Quiero saber qué pasó aquella noche.

Lucas bajó la mirada.

—¿Qué noche?

—La fiesta de tu cumpleaños.

Su rostro cambió.

Blake se quedó a mi lado.

—Ethan nos contó algunas cosas.

Lucas suspiró.

—No debió hacerlo.

Sentí un nudo en el estómago.

—¿Es verdad?

Lucas permaneció en silencio.

—¿Es verdad que besaste a otra chica?

Cerró los ojos.

—Sí.

Sentí que algo se rompía dentro de mí.

Aunque habíamos terminado hacía tiempo, descubrirlo ahora dolía.

—¿Por qué nunca me lo dijiste?

—Porque después de aquello decidí no hacerlo.

—¿Por qué?

Lucas levantó la mirada.

—Porque cuando llegué a buscarte, estabas llorando.

—¿Y Blake?

—Blake estaba contigo.

Miré a Blake.

Él parecía estar intentando recordar.

—¿Qué ocurrió después? —pregunté.

Lucas respiró profundamente.

—Ethan te encontró primero.

Sentí un escalofrío.

—¿Y qué hizo?

—Te llevó a una habitación para que descansaras.

Blake frunció el ceño.

—¿Y después?

—Me llamó.

—¿A mí?

Lucas asintió.

—Sí. Me dijo que estabas mal.

Blake se pasó una mano por el cabello.

—No recuerdo eso.

—Estabas borracho.

Blake se quedó callado.

Lucas continuó:

—Cuando llegaste, Ethan ya no estaba.

—¿Entonces sí fui yo quien se quedó con ella? —preguntó Blake.

—Sí.

Lo miré.

—¿Qué hiciste?

Blake negó lentamente.

—Nada. Solo me quedé contigo hasta que te dormiste.

Sentí alivio.

Pero había algo que no encajaba.

—¿Por qué Ethan dice que él fue el primero en encontrarme?

Lucas me miró.

—Porque es verdad.

—¿Y por qué me dijo que tú querías terminar conmigo?

Lucas bajó la mirada.

—Porque esa noche sí pensé en terminar contigo.

Mi corazón se encogió.

—¿Por el beso?

Asintió.

—Me sentía culpable.

—¿Entonces por qué no terminaste conmigo?

Lucas miró a Blake.

—Porque él me convenció de que no tomara una decisión mientras estuviera enfadado.

Blake abrió los ojos.

—No recuerdo eso.

—No estabas completamente consciente de lo que decías.

Me quedé en silencio.

Entonces entendí algo.

Ethan había contado la verdad.

Pero solo una parte.

—¿Qué más pasó? —pregunté.

Lucas tardó en responder.

—Ethan intentó convencerme de que tú estabas enamorada de Blake.

Blake frunció el ceño.

—¿Qué?

—Me dijo que te habías confesado.

—Eso es mentira.

—Lo sé.

Lucas me miró.

—Pero también me enseñó una fotografía.

Sacó su teléfono.

Abrió una imagen.

Sentí un escalofrío.

Era una fotografía mía y de Blake.

Estábamos hablando en la fiesta.

Muy cerca.

—¿De dónde sacó esto? —pregunté.

—No lo sé.

—¿Y tú le creíste?

Lucas negó.

—No completamente.

—Entonces, ¿por qué nunca me dijiste nada?

Lucas bajó la mirada.

—Porque tenía miedo.

—¿De qué?

—De perderte.

La respuesta me dejó sin palabras.

Lucas respiró profundamente.

—Pensé que si te decía que había besado a otra chica, me dejarías.

—Y aun así me mentiste.

—Sí.

Me quedé mirándolo.

—Eso fue lo que destruyó nuestra relación.

Lucas asintió.

—Lo sé.

Durante unos segundos nadie habló.

Entonces Blake dio un paso hacia mí.

—Emily, hay algo que no entiendo.

—¿Qué?

—Si Ethan quería separarnos desde aquella noche...

Lucas terminó la frase.

—Entonces llevaba mucho más tiempo planeándolo de lo que pensábamos.

Sentí un escalofrío.

—¿Por qué yo?

Ninguno respondió.

Hasta que Lucas dijo:

—Porque Ethan siempre estuvo obsesionado contigo.

Después de hablar con Lucas, Blake y yo nos sentamos en las gradas.

El campo estaba casi vacío.

—¿Estás bien? —preguntó.

—No.

Blake tomó mi mano.

—Lo siento.

—No fue culpa tuya.

—Pero estaba allí.

—No podías saberlo.

Me apoyé en su hombro.

—Estoy cansada de secretos.

Blake entrelazó sus dedos con los míos.

—Entonces no habrá más secretos.

Lo miré.

—¿Lo prometes?

—Te lo prometo.

Sonreí.

Blake se acercó lentamente.

Esta vez no hubo miedo.

Nuestros labios se encontraron en un beso suave.

Corto.

Pero suficiente para hacerme olvidar todo durante unos segundos.

Cuando nos separamos, Blake apoyó su frente contra la mía.

—Esto es real, ¿verdad?

Sonreí.

—Muy real.

Mi teléfono vibró.

Nos separamos.

Número desconocido.

Abrí el mensaje.

"Qué bonito."

Mi corazón se detuvo.

Llegó otro.

"Pero todavía no sabes toda la verdad."

Y después una fotografía.

Era de Blake y yo besándonos en las gradas.

La habían tomado desde el otro lado del campo.

Miré alrededor.

No había nadie.

Entonces llegó el último mensaje.

"Mañana te enseñaré por qué Blake tampoco te ha contado todo."

Levanté la mirada hacia Blake.

—¿Qué pasa?

No pude responder.

Porque por primera vez...

tuve miedo de que Ethan tuviera razón.




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