Nadie dijo una palabra.
Las últimas palabras de Lucas seguían flotando en el aire.
«Esa noche no fui el único que besó a alguien.»
Sentí que el corazón me golpeaba con fuerza.
—¿Qué quieres decir? —pregunté.
Lucas bajó la mirada.
—Que esa noche besé a alguien más.
—Eso ya lo sabía.
—No.
Levantó los ojos.
—No me refiero al beso que te conté.
El silencio se volvió pesado.
Blake cruzó los brazos.
—¿Entonces a quién besaste?
Lucas respiró profundamente.
—A Chloe.
Sentí que todo se detenía.
Miré a mi mejor amiga.
—¿Qué?
Chloe se quedó completamente pálida.
—Emily...
—¿Tú y Lucas?
—No fue así.
Me levanté de la silla.
—¿Entonces cómo fue?
Chloe tenía los ojos llenos de lágrimas.
—Fue un error.
Lucas asintió.
—Estábamos discutiendo. Los dos habíamos bebido y...
—¿Y qué?
—Nos besamos.
Me quedé mirando a ambos.
—¿Cuándo?
Lucas respondió:
—La noche antes de la fiesta.
Sentí un escalofrío.
—El viernes.
Lucas asintió.
—Sí.
Miré la pantalla del ordenador.
La grabación.
La fecha.
14 de octubre.
La noche anterior a la fiesta.
—Entonces la grabación...
Blake terminó la frase.
—Era de esa noche.
Lucas asintió.
—Sí.
Me llevé una mano a la boca.
—¿Por qué nunca me lo contaron?
Chloe comenzó a llorar.
—Porque teníamos miedo de perderte.
—¿Y decidieron mentirme durante dos años?
—Lo siento.
Me aparté.
—Necesito estar sola.
—Emily...
—Por favor.
Salí de la habitación.
Caminé hasta mi habitación y cerré la puerta.
Me senté en el suelo.
No sabía qué sentir.
Estaba enfadada.
Dolida.
Confundida.
Pero, sobre todo, había una pregunta que no podía quitarme de la cabeza.
¿Por qué alguien estaba grabando todo aquello?
Mi teléfono vibró.
Número desconocido.
"Ahora entiendes por qué todo empezó aquella noche."
Escribí:
Yo: ¿Quién eres?
La respuesta tardó unos segundos.
"Alguien que estuvo allí."
Yo: ¿Ethan?
No respondió.
En su lugar llegó una fotografía.
Era una imagen de Lucas y Chloe.
Besándose.
Sentí que me faltaba el aire.
La fotografía había sido tomada desde lejos.
Alguien los estaba observando.
Y entonces comprendí.
Ethan no había empezado a vigilarme por Blake.
Había empezado aquella noche.
Porque había descubierto el secreto de Lucas y Chloe.
La puerta se abrió lentamente.
Blake apareció.
—¿Puedo entrar?
Asentí.
Se sentó a mi lado.
—¿Estás bien?
Negué.
—No.
Blake no dijo nada.
Simplemente se quedó conmigo.
—Todo esto empezó por una mentira —susurré.
—Sí.
—Lucas me engañó.
—Sí.
—Chloe me mintió.
Blake asintió.
—Sí.
Lo miré.
—¿Y tú?
Blake frunció el ceño.
—¿Yo qué?
—¿Tú también me estás ocultando algo?
Su expresión se volvió seria.
—No.
—¿Seguro?
—Sí.
—Porque ya no sé en quién confiar.
Blake tomó mi mano.
—Puedes confiar en mí.
Lo miré durante unos segundos.
—Quiero hacerlo.
—Entonces hazlo.
Apoyé mi cabeza en su hombro.
—Tengo miedo de que algún día descubra algo sobre ti que cambie todo.
Blake me abrazó.
—No existe nada que pueda cambiar lo que siento por ti.
Cerré los ojos.
Por primera vez en días sentí un poco de tranquilidad.
Hasta que Blake habló.
—Pero hay algo que sí tengo que contarte.
Levanté la cabeza.
—¿Qué?
—La noche de la fiesta...
Se quedó callado.
—¿Qué pasó?
—Antes de encontrarte en aquella habitación, yo recibí un mensaje.
Mi corazón se aceleró.
—¿De quién?
—No lo sé.
—¿Qué decía?
Blake sacó su teléfono.
Abrió una fotografía antigua.
El mensaje decía:
"Si quieres saber la verdad sobre Emily, ven solo."
Sentí un escalofrío.
—¿Y fuiste?
—Sí.
—¿Dónde?
—Al jardín.
—¿Quién estaba allí?
Blake me miró.
—Ethan.
Sentí que el corazón se me detenía.
—¿Qué quería?
—Hablar de ti.
—¿Y qué te dijo?
Blake respiró profundamente.
—Me dijo que si alguna vez llegaba a estar contigo, iba a arrepentirme.
—¿Por qué?
—Porque decía que tú estabas destinada para alguien más.
—¿Para quién?
Blake bajó la mirada.
—No lo sé.
En ese momento escuchamos un golpe en la ventana.
Los dos nos giramos.
No había nadie.
Blake se levantó y abrió las cortinas.
Nada.
Solo el jardín oscuro.
Entonces vio algo en el suelo.
—Emily...
Me acerqué.
Había una pequeña caja azul.
La misma que habíamos encontrado en mi habitación.
Pero esta era diferente.
Blake la recogió.
Dentro había una fotografía.
La sacó lentamente.
Y mi corazón se detuvo.
Era una fotografía de Ethan.
Pero no estaba solo.
A su lado aparecía una chica.
Una chica que reconocí inmediatamente.
Era mi hermana mayor.
Blake me miró.
—¿Tú conoces a esa chica?
No pude apartar los ojos de la fotografía.
—Sí.
Tragué saliva.
—Es mi hermana.
Y entonces entendí que el secreto que Ethan llevaba dos años escondiendo...
no tenía que ver solamente conmigo.
Tenía que ver con mi familia. ::