—Porque fue él quien inició el Proyecto Bennett.
Las palabras de mi madre me dejaron sin aire.
Miré a mi padre.
—¿Es verdad?
No respondió.
Y ese silencio fue suficiente.
—Papá...
Él cerró los ojos.
—Sí.
Sentí que algo dentro de mí se rompía.
—¿Tú lo creaste?
—No exactamente.
—¡Entonces explícame!
Mi padre dio un paso hacia mí.
—El proyecto comenzó como un programa para proteger a ciertas familias. Personas que estaban siendo perseguidas por una organización que quería controlar sus vidas y sus negocios.
—¿Y después?
—Después cometimos errores.
Mi madre intervino.
—No fueron simples errores.
Todos la miramos.
—El proyecto comenzó a utilizar información privada de las familias para mantenerlas bajo control.
Blake miró a su madre.
—¿Tú lo sabías?
La madre de Blake asintió lentamente.
—Sí.
Blake parecía devastado.
—¿Y mi padre?
—También.
Ethan miró al suyo.
—¿Tú también?
El padre de Ethan permaneció en silencio.
Ethan soltó una risa amarga.
—Claro.
Mi padre continuó:
—Cuando descubrimos lo que estaban haciendo, intentamos detenerlo.
—Pero ya era demasiado tarde —dijo mi madre.
—Algunas personas tenían acceso a todos los archivos.
—¿Quién?
Mi padre miró a Lucas.
—El padre de Lucas.
Lucas palideció.
—Mi padre...
—Sí.
Lucas retrocedió.
—Entonces él fue quien entregó los nombres.
—Sí.
—Y yo le di la caja...
Su voz se quebró.
—Sin saber lo que había dentro.
Me acerqué a él.
—No fue tu culpa.
Lucas negó con la cabeza.
—Pero ayudé.
—Eras un niño.
—Aun así...
—No podías saberlo.
Lucas levantó la mirada.
Por primera vez en mucho tiempo vi al chico que había conocido antes de todas las mentiras.
Asustado.
Perdido.
Arrepentido.
Ethan se acercó a su padre.
—¿Y mi madre?
El hombre no respondió.
—Te pregunté por mi madre.
Silencio.
Ethan apretó los puños.
—¿Está viva?
Finalmente, su padre habló.
—Sí.
Ethan dejó de respirar.
—¿Dónde está?
—No lo sé.
—Mientes.
—No.
—¡Llevas toda mi vida diciéndome que murió!
—Lo hice para protegerte.
Ethan soltó una carcajada sin humor.
—Todos usan la misma excusa.
Miró a mi padre.
—"Lo hice para protegerte."
Después miró a mi madre.
—"Lo hice para protegerte."
Finalmente me miró.
—Y ahora ella tiene que vivir con todas nuestras mentiras.
Bajé la mirada.
Tenía razón.
Mi padre sacó un pequeño dispositivo de su bolsillo.
—Tenemos que irnos.
—¿Por qué?
—Porque ellos ya saben que estamos aquí.
Blake miró por la ventana.
Había dos vehículos acercándose.
—¿Quiénes son?
Mi padre respondió:
—Las personas que quieren recuperar los archivos.
—¿Y qué hacemos? —pregunté.
Mi padre me entregó el dispositivo.
—Tú tienes la contraseña.
Lo miré.
—¿Qué es esto?
—Una copia de los archivos originales.
—¿Por qué me lo das?
—Porque si algo me ocurre...
Negué.
—No.
—Emily.
—No vuelvas a hablar como si fueras a desaparecer.
Mi padre sonrió tristemente.
—Esta vez no pienso hacerlo.
Todos salimos por la parte trasera.
Corrimos hacia los coches.
Blake abrió la puerta.
—¡Emily, entra!
Subí.
Él se puso al volante.
Olivia se sentó detrás.
Lucas y Chloe subieron al segundo coche junto a Ethan.
Mi padre y mi madre se marcharon por otra dirección.
—¿A dónde vamos? —pregunté.
Blake arrancó.
—A un lugar seguro.
Miré por la ventana.
Los vehículos negros ya estaban detrás de nosotros.
—Nos siguen.
—Lo sé.
Blake aceleró.
Durante unos minutos nadie habló.
Hasta que Olivia preguntó:
—¿Qué vas a hacer con los archivos?
Miré el dispositivo.
—No lo sé.
Blake tomó mi mano mientras conducía.
—No tienes que decidirlo ahora.
Lo miré.
—Tengo miedo.
—Yo también.
—Pero sigues aquí.
Blake sonrió.
—Siempre.
Nuestros ojos se encontraron por un instante.
Y en medio de todo aquel caos comprendí algo.
Quizá había pasado demasiado tiempo intentando descubrir en quién confiar.
Cuando la respuesta había estado frente a mí desde el principio.
Llegamos a una pequeña cabaña fuera de la ciudad.
Todos entramos.
Mi padre había preparado el lugar años atrás.
Era nuestro escondite.
Por primera vez en mucho tiempo estábamos juntos.
Pero la tranquilidad duró poco.
El dispositivo comenzó a emitir un sonido.
—¿Qué es eso? —preguntó Chloe.
Lo conecté al ordenador.
Apareció una pantalla.
ARCHIVOS BLOQUEADOS.
Debajo había una pregunta.
"¿Cuál es la frase que tu padre te decía antes de dormir?"
La escribí.
La pantalla cambió.
CONTRASEÑA CORRECTA.
Todos contuvieron la respiración.
Aparecieron cientos de archivos.
Nombres.
Fechas.
Direcciones.
Fotografías.
Y entonces encontré una carpeta.
Tenía mi nombre.
EMILY — ARCHIVO PERSONAL
La abrí.
Había una fotografía mía de cuando era pequeña.
Después otra.
Y otra.
Hasta que apareció un documento.
Lo leí.
"Emily fue incluida en el proyecto antes de su nacimiento."
Sentí que se me helaba la sangre.
—¿Qué significa esto?
Mi padre no respondió.
Seguí leyendo.
"Su identidad fue protegida debido a su relación genética con..."
El resto estaba oculto.