Prohibido Enamorarme De Ti

Capitulo 27

Sarah permanecía frente a nosotros.

Su rostro estaba lleno de preocupación.

—No pueden ir a la sede.

Blake levantó la llave.

—¿Por qué?

Sarah miró hacia la calle.

—Porque no es un lugar abandonado.

Sentí un escalofrío.

—¿Qué quieres decir?

—Sigue funcionando.

—¿Quién está allí?

Sarah respiró profundamente.

—Personas que llevan años esperando que ustedes regresen.

—¿Regresemos? —preguntó Blake—. Nosotros nunca hemos estado allí.

Sarah me miró.

—Tú sí, Emily.

Me quedé paralizada.

—¿Cuándo?

—La noche que naciste.

Mi corazón comenzó a acelerarse.

—¿Me llevaste allí?

—No.

Sarah negó.

—Mason te llevó.

Blake dio un paso adelante.

—¿Y qué hizo con ella?

—La utilizó para activar el sistema de seguridad.

—¿Por qué?

—Porque el sistema reconocía su memoria.

Miré la llave.

—Entonces esto...

—No es una llave común.

Sarah señaló el pequeño objeto.

—Es un dispositivo de acceso.

—¿Acceso a qué?

Sarah bajó la mirada.

—Al archivo original.

Nos dirigimos a una pequeña casa donde Sarah se había estado escondiendo.

Allí nos mostró documentos antiguos.

Había fotografías de nuestros padres cuando eran jóvenes.

Pero también había fotografías nuestras.

De niños.

De todos nosotros.

—Nos estuvieron observando —susurró Chloe.

Sarah asintió.

—Desde antes de que pudieran recordar.

Lucas tomó una fotografía.

—Yo tenía cinco años.

—Lo sé.

—¿Por qué?

Sarah lo miró.

—Porque ustedes eran la última generación que podía acceder a los archivos.

Ethan frunció el ceño.

—¿Y qué tiene de especial nuestra generación?

Sarah señaló una página.

—Sus padres modificaron el sistema.

—¿Cómo?

—Crearon una contraseña dividida.

Blake entendió.

—Cada uno de nosotros tiene una parte.

—Exactamente.

Sentí un escalofrío.

—¿Y la llave?

Sarah me miró.

—Es la pieza que falta.

Durante horas reunimos toda la información.

Olivia encontró una secuencia.

Lucas reconoció un patrón.

Chloe descubrió una dirección.

Ethan identificó un código.

Blake colocó la llave en el centro del dispositivo.

Y yo recordé una frase.

—Ya sé dónde está la entrada.

Todos me miraron.

—¿Dónde?

—Debajo de la antigua sede.

Sarah palideció.

—No.

—Tenemos que terminar esto.

—Emily, no entiendes.

—Sí entiendo.

La miré.

—Toda mi vida otros han decidido por mí.

Tomé la mano de Blake.

—Esta vez voy a decidir yo.

Blake sonrió.

—Vamos juntos.

Sarah nos observó durante unos segundos.

Finalmente suspiró.

—Entonces iré con ustedes.

La sede parecía abandonada.

Pero cuando introduje la llave en la puerta...

Las luces se encendieron.

Una pantalla apareció.

BIENVENIDOS, PARTICIPANTES.

Blake apretó mi mano.

—No me gusta esto.

—A mí tampoco.

La pantalla mostró nuestros nombres.

Emily.

Blake.

Ethan.

Lucas.

Chloe.

Olivia.

Debajo apareció una última línea:

FASE FINAL: INICIADA.

Y entonces una voz habló por los altavoces.

La reconocimos inmediatamente.

Mason.

—Sabía que vendrían.

Sarah dio un paso adelante.

—Mason, termina esto.

Su voz sonó por todo el edificio.

—No puedo.

Una puerta se abrió al fondo.

—Porque esto nunca fue mío.

Todos nos quedamos inmóviles.

Mason continuó:

—Yo solo continué el trabajo de alguien más.

Miré a Sarah.

—¿De quién?

Mason respondió:

—De la persona que realmente creó el Proyecto Bennett.

Las luces se apagaron.

Una pantalla mostró una fotografía.

Y cuando la imagen apareció...

sentí que el corazón se me detenía.

Era mi madre.

Pero debajo de su fotografía aparecía una frase:

FUNDADORA ORIGINAL DEL PROYECTO BENNETT.

Sarah comenzó a llorar.

—No...

Blake me miró.

Yo apenas podía respirar.

Mi madre.

La mujer que había pasado años fingiendo que solo quería protegerme.

La mujer que había enviado los mensajes.

La mujer que había estado detrás de todo.

Ella había comenzado el proyecto.

Y ahora...

quería terminarlo conmigo.




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