-Prohibido Enamorarse-

CAP-03-

-hola- respondí confundida- ¿quién eres y porqué abres la puerta sin tocar, diciendo cosas raras?-levanté una ceja-

-hola de nuevo soy Santiago, ¿quién eres tú y qué haces en el cuarto de Cam?-señaló con el dedo alrededor del cuarto-

-primero que nada, no sé quién es Cam-hice comillas con los dedos- y este es el cuarto que me dieron las enfermeras para instalarme, así que ya te puedes ir, adiós -hice un movimiento con mis manos para que se fuera-

En eso apareció una niña en silla de ruedas y le dijo – hey! Santi me olvidé de decirte ayer me cambiaron de habitación porque necesitaba una más ventilada y querían tiempo para limpiarla fui a verte pero no estabas- ella era tierna, y pude asegurar que tenía menos edad que yo, no por mucho, tal vez uno o dos años.

-alguien me explica lo que está pasando que no entiendo nada- comenté frunciendo el ceño-

-hola, me llamo Camila- volteó a verme sonriente- y disculpa si Santiago te molestó, es que antes mi habitación era aquí y pues él no llegó a enterarse lo siento, ¿Cómo te llamas?-se acercó a la puerta-

-hola Camila, soy Andrea y no te preocupes todo bien  –en realidad me incomodaba pero ya qué-

-bueno, ¿vamos ir a almorzar o qué?- Santiago dijo mientras despegó su cuerpo del marco de la puerta-

-¿eres nueva no? –Asentí- Vamos a almorzar chicos -se dio la vuelta rumbo al pasadizo-

-vayan ustedes, yo ya los sigo- dije

Ellos se fueron y yo me quedé en mí habitación, como es que era que iba a ir con chicos y a las justas los acababa de ver y cruzas 2 palabras, sí, tal vez era muy antisocial, pero enserio no quería nada, todo en mi cabeza estaba a punto de explotar sin saber que iba a ser de mí en ese lugar, me senté sobre la cama para poder apreciar desde la ventana la hermosa vista que había, a los minutos apareció Sara por la puerta la abrió y me dijo:

-¿Andrea? ¿No bajarás a almorzar?- preguntó

-no tengo hambre Sara –respondí sin mirarla -

-a ver cariño, el primer paso para tu recuperación es que vayas a comer, acá te damos una dieta muy buena para que la puedas alimentarte, ¿sí?-se acercó -

-pero Sara si mi problema es comer y luego vomitar, además no conozco a nadie y me sentiré incomoda-reclamé-

-ok señorita, entonces le traeré la comida acá pero solo por esta vez- dijo y yo asentí-

Ella se fue y esto es lo que pasó en el comedor:

Sara cuando llegó todos estaban almorzando y mientras recibía mi comida Santiago y Camila estaban delante de ella y Sara se dio cuenta del pirsin de Santiago y le dijo:

-Santiago ven acá- él hizo caso a la orden- ¿Qué hemos hablado del pirsin en el comedor?, sabes que está prohibido, dámelo-estiró la mano-

-pero Sarita, olvidé quitármelo perdón-su mirada de ternura se hizo presente-

-ah se te olvidó –sonrió- bueno, por olvidarte serás tú quien le llevará la comida a la chica que acaba de llegar a su habitación, esperas que acabe y traes sus platos - ordenó Sara y puso sus manos sobre su cadera-

-oye Sara eso es injusto, no quiero llevarle nada- Santiago se quejó-

-Santiago, No te estoy preguntando tienes que hacerlo, o es eso o pierdes para siempre ese pirsin- amenazó Sara.

-está bien, le llevaré la comida-respondió entre dientes resignado-

Y fue así como él llegó a mi cuarto, tocó la puerta. Le abrí y...

-¿si? ¿Qué deseas? –dije levantando una ceja algo sorprendida al ver la bandeja de comida que tenía en las manos-

-me mandaron con tu comida y tengo que esperar hasta que termines, así que come rápido- estiró los brazos entregándome la bandeja, tuve una pequeña inquietud por como me habló, ¿es que le caía mal o qué?

-¿come rápido? –repetí con una risa por lo bajo- Demoraré el tiempo necesario-cerré la puerta y se escuchó de afuera que dijo- me valee!-

Intenté comer, lo juro que lo intenté, pero con solo ver la comida me causó vómito, miré y miré la comida, me daba fuerzas yo sola pero nada hacía efecto, simulaba que no me metía nada a la boca y solo era la cuchara, algo que debió ser al revés, y como aún no habían basureros en mi cuarto tuve que regresar más de la mitad de comida.

-toma ya acabé- le entregué la bandeja de platos-

-oye si no has comido nada.-miró a los platos-

-ese no es tu problema, llévatela rápido- dije cerrando la puerta.

Él se fue pero antes me soltó una mirada de fastidio.

Le entregó a Sara el plato de comida.

-ella no comió casi nada.- le mostró la bandeja-

-ay por dios, ni siquiera probó un bocado, gracias Santiago ahora puedes ir a comer.

Ella subió a mi habitación. Yo sabía que ella vendría, ni se iba a quedar tranquila con el solo hecho de saber que no comí

-¿Andrea en qué quedamos?- preguntaba abriendo la puerta.

-te juro que lo intenté, pero la comida se ha convertido en un enemigo para mí, no puedo verla siento que ya vomito cuando la pruebo- confesé-

-a ver Andrea, tranquila, que esto es paso a paso todo con calma, hoy a las 4 tienes tu primera cita con el grupo ahí habrán chicas, chicos, niños, niñas que tendrán historias diferentes, problemas diferentes, incluso más fuertes que los tuyos-informó Sara- Ok ahora alístate, les diré a las enfermeras que te traigan tu uniforme correspondiente-

-ok Sara, muchas gracias y prometo hacer lo posible para poder mejorar rápido-

No sé cómo pasó pero hubo algo que me fortaleció mucho, tuve entusiasmo en mejorar y estar en casa con mi mamá y volver a ver a mi hermana y a mi papá, incluso extrañaba a la abuela sea lo que sea ella no es mala solo que es un poco molestosa quizá por su misma edad o qué sé yo.
Pero de algo estaba segura, no dejaría que mi desestabilidad emocional avanzara.




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