Prohibido para ambos

Capítulo 41

Meses despues

 

Estoy indecisa sobre si esto es lo correcto, pero luego de hablar mucho con Diana creo que debo hacerlo. Muerdo mi labio inferior cerrando los ojos para armarme de valor, cuando lo consigo toco la puerta del departamento de Jasper, donde Santiago fue muy amable de hacerme saber que se encuentra. Espero unos minutos y luego la puerta está abierta, yo abro mis ojos con sorpresa como si me hubieran cachado haciendo algo horrible.

Jasper viene con el cabello húmedo que me indica de inmediato que estaba tomando un baño. Mis ojos hacen algo que hace tiempo no hacían con ningún hombre; lo recorren.

Veo como las hebras castañas aún conversan un poco de agua en las puntas, como su camisa azul le queda muy bien junto con el jeans. Cuando mi mirada da con la de Jasper siento mi rostro sonrojarse de manera furiosa porque soy atrapada observándolo detenidamente. Jasper desplaza una sonrisa por sus labios que me hacen sentir nervioso, que hace que los latidos de mi corazón incrementen, debería acostumbrarme a esta sensación, pero es algo que siempre estará conmigo cuando él esté cerca, los meses me lo han comprobado.

—Hola Jasper—saludo con una sonrisa tratando de que no note mi nerviosismo. Si bien he avanzado en muchas cosas, peleo aun contra temores e inseguridades y el que Jasper comienza a mirarme fijamente con sorpresa, es inquietante.

Luego de mucho tiempo por decisión propia llevo un vestido puesto. Mi cabello va suelto en rizos naturales que caen por toda mi espalda y parte de mis hombros, un vestido verde de tiras finas y sin escote, pero que llega hasta mis rodillas junto a unas sandalias altas. No llevo maquillaje a excepción de un poco de labial rosa en mis labios, luego de eso voy al natural.

Esta mañana me desperté con ganas de verme hermosa para mí misma, en la mañana me arreglé, hice compras con mi hija que me miraba con una sonrisa en los labios y disfruté de pequeñeces que antes no hacía. Me estoy sintiendo más dueña de mi vida como nunca, así que durante toda la tarde que pasó con Diana y Santiago estaba tratando de obtener algún mensaje de Jasper y no lo logré, pero Diana me dijo: Ve por él, invítalo a salir esta noche . .

Esa es la razón por la que estoy de pie frente a su puerta luego de que Santiago que confirmara que él estaba desocupado, pero entonces, ahora tengo a Jasper totalmente mudo y no sé qué hacer, estoy nervioso que por momentos horribles pensamientos vienen a mí. , pensamientos que trato de controlar:

Seguro te ve como un chiste.

Pareces payaso, deja de hacer el ridículo Allen.

Jasper se reirá de ti, eso te lo aseguro.

Detengo esos pensamientos y pienso en las cualidades que destaqué de mi frente a un espejo antes de salir de casa, ese es un ejercicio que mi terapeuta me dio para combatir estos maliciosos pensamientos que aún me atormentan, ya no con tanta fuerza, pero es obvio. que aún lo hacen.

—Allen, estoy realmente sorprendido, eres una mujer hermosa, pero hoy estás impresionante—susurra Jasper mirándome, mis inseguridades se disipan por completo cuando veo en sus ojos la sinceridad de sus palabras.

—Gracias—susurro con suavidad.

—Quieres pasar?—cuestiona él y asiento, se hace a un lado dejándome invadir su lugar. Con pasos lentos me adentro admirando la linda decoración del lugar, pero no puedo estar tranquila porque siento la mirada de Jasper en mí.

—Estoy sorprendido de tu visita—habla y me sobresalto al sentirlo cerca de mí, él sonríe cuando gira a mirarlo y me invita a sentarme—¿queros algo de beber?—cuestiona jugando con unas llaves en sus manos.

—Una soda estaría bien—murmuro y él asiente yendo a la cocina. Muerdo mi labio inferior ordenando mis ideas, porque tengo cosas por decir y cosas que quiero hacer esta noche. Jasper vuelve con la bebida y me la tiende, el tomo y bebo un poco, él se sienta a mi lado y otra vez tengo su mirada sobre mi—vine porque quería invitarte a salir—susurro armándome de valor, los ojos de Jasper se abren con sorpresa y sonrío al ver el desconcierto en su mirada.

Es raro ver a Jasper tan sorprendido de lo que hago, dejarlo tan desconcertado genera unas ganas increíbles de sonreír, es como si descubriera un poder oculto o algo así. Jasper me observa fijamente y espacio coloca una mano en mi mejilla haciéndome sentir la calidez que desprende, con su pulgar hace suaves movimientos sobre mi piel.

Mientras que de Benjamín recibía golpes, insultos, malos tratos y creaba inseguridades que me persiguen al sol de hoy, luego está Jasper, un hombre que me trata con dulzura, del cual recibo halagos, recibo ternura, recibo amor y me da seguridad con sus palabras, con sus acciones. Un hombre que me está grabando con fuerza que no todos los hombres se convierten en bestias, que, aunque no es un príncipe, es un hombre que me trata como una reina. Son cosas que solo él ha logrado en el tiempo que llevamos conociéndonos. Es por eso que mi mirada cae en la suya, una mirada sin malicia, sin maldad hacia mí.

—¿Estás segura?—cuestiona él mirando mi rostro, como si buscara algo que no encuentra porque me sonríe.

—Estoy segura de que quiero salir contigo esta noche Jasper—susurro y mis ojos viajan a sus lados.

Quiero besarlo.

Me sorprende esta declaración en mi cabeza, yo quiero luego de mucho tiempo tomar la iniciativa, por lo que respiro hondo y me atrevo uniendo nuestros labios.

Mañana me iré con Sabrina y al menos quiero que recuerden un poco la mujer en la que me convierto. Quiero que olvide la allen frágil que no sabía que decisiones tomar, quiero que vea un poco la seguridad que siento ahora en mí.

Mis manos van a su mejilla y las de él van a mi cintura, me besa con suavidad y ternura, correspondiendo mi beso como solo él sabe hacer; haciéndome levitar. Nunca unos besos se compararán con los de Jasper, porque creo que ningún hombre calará un lugar dentro de mí como él lo hace.




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