Puentes y Promesas

Decisiones que pesan

Ester llevaba días sintiendo una inquietud constante. Aquella mañana, mientras ordenaba el armario, encontró una caja vieja. Dentro había cartas, fotografías, recuerdos de otra vida.

Se sentó en la cama y tomó una foto en particular: ella, más joven, sonriendo con alguien que no era Santiago. Cerró los ojos con fuerza.

Había tomado decisiones por miedo, por necesidad, por creer que no había otra opción. Pero nunca se había preguntado qué habría pasado si hubiera elegido distinto.

En la cocina, Clara la observaba en silencio.

—¿Te arrepientes de algo? —preguntó de pronto.

Ester levantó la mirada, sorprendida.

—De muchas cosas —respondió—. Pero más me arrepiento de no haber hablado cuando debía.

Clara entendió entonces que su madre no solo estaba cansada, estaba cuestionando toda su vida.

—Aún estás a tiempo —dijo.

Ester negó con la cabeza.

—No siempre el tiempo alcanza.

Esa tarde, Ester salió sola. Caminó sin rumbo, recordando quién había sido antes de convertirse solo en madre y esposa. Y por primera vez en muchos años, se permitió pensar en sí misma.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.