Querida -no tan querida- Muerte

2. El puente

03/09/2007

Londres

Querida Muerte:

Querida -No tan querida- Muerte, desde aquel día no supe nada de ti, no te volví a encontrar en ninguna parte. Aún estaba un tanto anonada por lo ocurrido aquella noche, sé que pasó un tiempo desde aquello... Pero seguía un tanto preocupada e inquieta.

Tenía miedo de encontrarte nuevamente, sigo sin saber si disfrutas de tu trabajo, es una duda que tal vez nunca resuelva, pero la tengo presente aún. Mi miedo no se a ido, y justo fue esto lo que me hizo encontrarte nuevamente.

Estaba caminando por el puente del Milenio, acababa de salir del trabajo bastante cansada, por lo que venía un tanto distraída. Pero me percaté de que estabas ahí, estabas mirando a un chico de unos 19 o 20 años, me acerque un poco, mis manos sudaban de los nervios y mi respiración se volvió agitada. Las personas caminaban como si nada estuviera pasando, ¿Acaso soy yo la única que puede verte? ese muchacho estaba mirando fijamente la parte de abajo del puente, negué rápido con la cabeza e intente acercarme, mis pies volvieron a fallarme y me quede petrificada en el lugar. Las personas seguían su camino, me impedían observar tu rostro, pero la verdad eso no me importaba en ese momento, no tenía tiempo para verte.

Ese chico posó sus manos en el barandal del puente, mientras tú colocabas las tuyas en su espalda, su rostro volvió a bajar la mirada a la parte de abajo... Pude escuchar sus sollozos, pero no pude entender lo que murmuraba entre dientes. Mi miedo de no poder ayudar a ese chico a tiempo me lastimaba por dentro. ¡Estaba del otro lado del puente! ¡No podía acercarme y hablarle!, tú no separabas tus manos de la espalda de aquel muchacho y eso me causaba aún más miedo, mi corazón lo sentía acelerarse mucho más que mi respiración, tenía tanto miedo en ese momento.

Pero luego de que tantas personas pasarán y que en el puente solo quedáramos los tres... vi que a diferencia de mis pensamientos, no querías empujarlo, estabas acariciando su espalda, mis piernas por fin reaccionaron y pude acercarme lentamente. Pero antes de poder mirarte, reporteros llegaron al lugar y grabaron la parte de abajo del puente, haciendo que desaparezcas, el agua estaba de un tono carmesí y aquel pobre muchacho volvió a llorar de manera desconsolada. Una joven chica estaba en el fondo del río, y en los próximos minutos la sacaron de ahí, se había quitado la vida lanzándose del puente.

Querida -No tan querida- Muerte, espero que no volvamos a encontrarnos.

 

 




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