Quiéreme

Capitulo 5: Una cena y ... ¿El destino?

Sofía no logro que me aceptaran debido a mi nivel escolar, y es entendible, ¿Quién o qué empresa aceptaría a una chica que no concluyo la secundaria? La respuesta es nadie, sin contar que mis capacidades motoras en aquel entonces no eran las mejores, no había más remedio que comenzar a buscar trabajo.

No me desanimaba mis empleos, lo que desanimaba es que eran pequeños trabajos, donde la paga era aceptable para algún joven cuya única responsabilidad solo es estudiar y su dinero lo ocupa para sus necesidades, pero yo con una deuda hospitalaria y una casa que se cae a pedazos no alcanzaba ni bastaba.

Una cosa era segura, debía lograr al menos terminar la escuela, literalmente me falto un año para terminar, recibía apoyo, pero todos en mi comunidad vivimos al límite, somos obreros que doblamos o triplican turnos para llegar a fin de mes, me ayudaban con pequeños defectos de la casa, tras un mes sin haber encontrado trabajo y los medicamentos se habían terminado, las terapias habían quedado en pausa, y la desesperación comenzó a hacer estragos en mí. Recuerdo que, incluso no quise celebrar mi cumpleaños 19, no tenía ganas de nada.

El primer trabajo que conseguí y con mucho esfuerzo fue en una cafetería, como mesera y en general ayudando de todo lo que podía, pero solo era media jornada la que me requerían, por las mañanas, aunque debo agradecer que me capacitaron así no tenía el constante miedo de que todo terminara en el piso.

Mi jefa era una señora de unos 50 años, muy amable y me tenía una paciencia infinita mientras que con ayuda de Dylan y Sofía pude terminar la secundaria por las noches, y en tiempo de exámenes me ayudaban a estudiar.

Así sin darme cuenta transcurrió un año, en donde las deudas seguían creciendo, la mayoría de las veces no podía cubrir la totalidad del pago mínimo en el hospital, pero todos los días daba lo mejor de mí, no era fácil y a veces sentía que no podía pero lo intentaba. Alexander, si el que fue mi doctor en el hospital se volvió un amigo para mí, de hecho lo sigue siendo, incluso me ayudo a ingresar a un centro comunitario donde ayudaban a todos, desde gente en situación de calle, o escasos recursos, jóvenes embarazadas, personas que no podían costear medicamentos, e incluso impartían talleres para aprender un oficio o la gente mayor que se a jubilado y tiene mucho tiempo libre, aquí era ideal para ellos, éramos una gran familia que se ayudaba, aquí ayudaban a todo a quien lo necesitaba. Alex daba consultas ahí de manera gratuita y a mi rehabilitación, ese lugar se volvió un segundo refugio para mí, me ayudaban y yo podía ayudar a veces en la cocina, otras con los niños, donde se requería yo estaba. Dylan y Sofía también asistían conmigo, Dy y Alex practicaban con los chicos, jugaban basquetbol o futbol, Sofía y yo por nuestra parte donde nos requerían.

Un día Alex llego con nosotros, estábamos todos juntos comiendo después de que el terminara un par de consultas y me dio la noticia de que me había conseguido una entrevista en un restaurante, pero no era cualquier restaurante era nada más ni menos que The palace, uno de los restaurantes más caros y finos de la ciudad, un platillo ahí cuesta lo que yo gano en un año, cuando le preguntamos como lo había logrado, dijo que fue fácil, un amigo chef suyo trabaja ahí, la conversación se dio y wuala me dio una entrevista.

Tenía experiencia con charolas, este último año habia trabajado en la cafetería, y en otros locales también como mesera, era mi oportunidad que, para muchos no seria la gran cosa, pero para mí, con pequeños empleos temporales ganando poco y pagando el mínimo al hospital estar a tiempo completo era un enorme cambio, además la paga era muy buena, pero lo mejor sin duda las propinas. Así es como mi nueva aventura comenzaba. Sin saber a ahí conocería a mi futuro suegro.

Después de dos semanas el puesto era mío, mis referencias eran muy buenas, todas decían, <<excelente empleada, honesta, trabajadora, responsable, con buena actitud para trabar>>, en fin me elogiaban, y eso convenció a mi jefe quien me pidió comenzar inmediatamente.

Y así lo logre, sin saber que ese restaurante, una cena y la culpa de una chica llamada Tiffany me acercarían al señor Henryk, mi jefe y posterior, mi suegro.

Pasado…

Habían pasado 6 meses desde que entre a trabajar aquí y todo iba de maravilla, me acople a mis jornadas y aunque a veces eran cansadas y extenuantes no me quejaba, no tenía el derecho a hacerlo, eso sería egoísta de mi parte y hasta mal agradecida seria. La verdad no está nada mal, mi gerente casi siempre me da las jornadas de la tarde y noche que es cuando más clientes hay y por las mañanas sigo en mis terapias que ya están por terminar, he podido dar más dinero al hospital, solo tomo lo suficiente para vivir y lo demás se va a la deuda, como dije no me puedo quejar, no me ha ido tan mal.

Hoy el restaurante está a reventar, mesas llenas de reservaciones, mis compañeros y yo vamos de un lugar a otro, justo cuando mi gerente me llama.

-Evelyn, ven a mi oficina – escucho que me llama cuando estoy cerca,

-Huy será que por fin se me hace que corran a la estúpida esta – la que habla es Tiffany, una de mis compañeras a quien no le agrado y la razón no la sé, pero su comentario logra si objetivo hacerme sentir mal, hace unos días tuve un incidente, pero no fue mi culpa, ella me puso el pie y termine tirando todo lo que había en la bandeja, ella lo negó vehemente y a mí me descontarán el servicio de mi sueldo, cada que tiene oportunidad me molesta, y me hace sentir inferior.

Sof me dice que la ignore, o le conteste, pero yo no tengo la fuerza que ella posee para enfrentarse a los demás. Llego a la oficina de gerencia, es amplia y de buen gusto.

-Eve, siéntate por favor – me dice el señor Roy – esta noche tendremos a unos clientes Premium, son de los mejor es que tenemos en nuestra cartera de clientes, vendrán a cerrar un trato que, a lo entendido es de millones, se trata de una constructora internacional, y te quiero pedir que seas tu quien los atienda esta noche – me comenta, y los nervios que en mi comienzan, si me lo dice en privado es porque es cierto – han pedido solo una mesera, se que tu uniforme esta limpio, pero necesito un nuevo delantal y una camisa limpia para cuando los atiendas ¿entendido?




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.