Quiéreme

Capitulo 6: conociendolo al señor Henrik

Termine mi turno mucho más tarde de lo habitual, hasta que termine de limpiar, y mientras limpiaba y recogía los pedazos de la vajilla rota sentía que no recogía un plato de porcelana fina, no, al contrario, sentía que recogía los pedazos de mi corazón mallugado por los infortunios del destino, las deudas se acumulaban y mi fondo monetario personal quedaba cada vez más en ceros y para terminar hoy había adquirido una deuda nueva de quince mil dólares más que no sé de dónde voy a sacar.

Todo ese tiempo, Lucas se quedó conmigo, el limpiaba el mini bar y sé que no estaba muy sucio de antemano, incluso pudo haberse ido mucho antes que yo, pero sé que me mostro solidario al quedarse conmigo, y lo agradecí, en verdad que lo hice, aunque en silencio, también agradecí que todo el tiempo se quedara en silencio, respetando mi dolor, para nosotros los pobres sabemos lo que significa quedarse sin trabajo, es un golpe duro, representa hacer milagros y maravillas con los pocos dólares que hay en el bolsillo y estirarlos lo más que se pueda. Cuando terminamos se ofreció a llevarme a mi casa y no lo dude, al ver la hora, eran pasada de las 2:00 am, ni loca encontraría un taxi a esta hora.

-Gracias por traerme, no hubiera encontrado un taxi.

-No tienes nada que agradecer, mañana te cito Roy, ¿Verdad?

-Sí – digo con un suspiro cansado – creo que me hará mi cuenta, o me dirá como debo pagar mi deuda. Porque un cheque por liquidación dudo que haya

-No es justo, Tiffany no hace nada, a todos acusa, es una inútil que solo está ahí por que estudia una clase con la hija de la dueña, por que es igual a nosotros, a todos nos cae mal, hoy te hizo perder el empleo a ti. Y estoy seguro, que ella fue quien te puso el pie, solo que lo hace tan bien que nadie se da cuenta.

-Lo sé, lo sentí, pero la dueña le cree todo, mi palabra contra la de ella no vale nada, en fin, ya nada puedo hacer. Gracias Lucas por quedarte, no era necesario.

-Ni lo menciones, era lo mínimo que podía hacer por ti. Y si se de algún trabajo, no dudes que te avisare.

-Gracias por todo – bajo de su auto y él, muy amable, espera a que entre a mi casa para arrancar su auto y perderse en la oscuridad de la noche. Estoy cansada, siento que libre una batalla monumental y el resultado no fue favorecedor para mí, porque perdí contra mi oponente. Y por ende, perdí la guerra.

Al día siguiente…

Roy me habia enviado un mensaje, que fuera a la 1:00 pm al loca, y asi lo hice, estoy en la cocina esperando a que me pase a su oficina, mientras tanto voy al sanitario buscando calmar mis nervios. Me estoy lavando las manos cuando Tiffany aparece atrás de mí y veo su reflejo en el espejo.

-Mirante nada más, pobre y desempleada, debo decir que, fue gratificante ver cómo te insultaban a gritos y te corrían, es que, en verdad tuve que hacer un esfuerzo sobrehumano para no reírme al ver tu cara de mustia desamparada jajaja.

-Basta, por favor, Tiffany, ya lograste tu cometido, yo jamás te hice nada, por favor – suplico mientras siento las lágrimas en mis ojos, estoy a nada de llorar.

-Hay ternurita, todavía me suplicas, no, esto es mejor, lástima que no podré seguir viéndote humillada y llorando, creo que no pensé en eso cuando te puse el pie, en que ya no te podría molestar algo digno de ver, la pobre Anita la huerfanita que no puede llevar una simple charola – sigue insultándome, pero ya no tengo fuerzas para defenderme, creo que nunca las he tenido – Quieres que mami y papi vengan a rescatarte ¿no? Pero ellos….

-Bruja, déjala en paz – grita Clio que sale de un cubículo del baño mientras le lanza una cubeta de agua.

-¡Que te pasa estúpida! – grita ella toda roja por la furia.

¡Eso te mereces y más por ser una bruja! No solo con Eve sino con todos. La dejaste sin trabajo, mínimo llévate una cubetada de agua sucia igual que tú.

Sale furiosa del baño y cuando salimos la vemos quejándose con la dueña que estaba aquí, yo creo que vino a asegurarse de que Roy no me ayudara en lo más mínimo.

-¿Quién te hizo esto querida? – cuestiona.

-Fue ella, me ataco de la nada, solo le decía a Evelyn que lamentaba el que se quedara sin trabajo y ella…

-A parte de víbora, mentirosa – Clio está furiosa, creo que nunca la había visto así – y como sé que Evelyn es tan noble y buena como para defenderse yo lo hare por ella.

-Sabe que la puedo correr por levantarme la voz y…

-Despídame si eso quiere, total quien quiere trabajar con esta bruja a la que usted le cree todo. Pero antes de hacerlo, mire usted misma, la grave, ellas no sabían que yo, poco antes entre al sanitario y la grabe – al decir eso Tiffany se pone nerviosa mas de lo que debería yo no sabia nada, pero aun así, dudo que eso me pueda ayudar, se que para la dueña tampoco soy santo de su devoción.

Pasamos a la oficina de Roy, Clio, Tiffany, la señora y yo, Clio extiende su celular justo en el audio donde se escucha como confiesa que ella me puso el pie, todos quedamos en shock y ella ya no sabe a dónde esconderse. Ella trata de excusarse pero no puede, la evidencia es irrefutable. Después de que ella ve el video y de como es ella la que me maltrata verbalmente no hay manera en que ella lo niegue.

-No solo eso, mas de uno de nosotros tenemos quejas en contra de ella, y no son buenas referencias, pero francamente con quien mas se ha ensañado estos últimos meses es con Evelyn. Y aunque no hay pruebas de lo sucedido anoche, estoy casi segura que fue ella.

Todos nos quedamos en silencio tras lo que ha dicho Clio, ella ha tenido el valor que a mí me ha faltado, ya que es verdad, muchos se han quejado con Roy, pero incluso él como gerente no ha podido hacer nada por el favoritismo que tenía la dueña hacia ella.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.