Rebelde

CAPITULO 19

CAPITULO 19

"Decisiones"

GRETA

La vida de una chica recién presentada en sociedad se resume en asistir a bailes repletos de posibles pretendiente para semanas después, ser cortejada y, si desarrollan una pizca de cariño o si sus familiares ya han acordado un contrato de conveniencias, llegar al altar a más tardar en el invierno.

A eso es lo que aspira una chica promedio de la sociedad, no obstante, no es lo que desea una princesa "descarriada" que no quiere ser cortejada y solo desea una pizca de libertad.

Considero que por eso no es una sorpresa para nadie que yo, Greta Elizabeth, en lugar de estar en mi salón esperando a una fila de pretenciosos pretendientes.

Me encuentro en el único lugar que, si bien no es la definición de lo que quiero, se asemeja demasiado. un pequeño oasis oculto entre árboles cuyas ramas acarician sus aguas. Cuando me sumerjo, las algas rozan mis piernas y la brisa juega con mi cabello.

Aquí nadie espera que sonría, que haga una reverencia o que piense en matrimonios. Aquí simplemente soy Greta y me gusta.

Podría pasar horas aquí y aparentar que el mundo no existe.

Todos los empleados tienen prohibido por mi padre acercarse al lago desde que soy niña, sabe que es mi lugar para respirar y volver a mí, eso me lleva a pensar que...

En algún momento fui la favorita y deseada hija, pero ya paso mucho tiempo desde eso.

Un cruel mes há pasado y con él llega el verano, ese que me permite hacer este tipo de actividades, donde soy simplemente Greta sin títulos, monarquía, sociedad y mucho menos matrimonios.

Al evocar la palabra matrimonio, mi mente recuerda aquella conversación que tuve en mi baile debut. El insoportable príncipe que ahora es el rey Andreu de Calferth , donde le manifesté explícitamente que no podría terminar de pagarle lo estipulado en el contrato, pues el dinero se me había complicado conseguirlo, pero que aceptaría la cláusula del matrimonio si el prometido fuese su primo.

Su reacción ante mi petición me dejó con muchas lagunas, pues vi molestia en sus ojos y una sonrisa en sus labios, ¡esos labios! En ese momento me entere que Thomas estaba comprometido desde niño con la princesa venus, pero eso no fue lo que me molestó, sino que la insolencia al decir que yo no era el tipo de su primo.

¡Yo, Greta Elizabeth no soy el tipo de alguien!, ¿Quién no morirá por estar conmigo?

Me molestó, porque se escuchó tan egocéntrico y prepotente. El deseo de responderle con algo muy elaborado me llevo a mantenerme callada por mucho tiempo, lo que ocasiona mi frustración y el deseo de dejar esa conversación ahí.

Asi que le pregunté con quién me casarías ya que debía mantener mi palabra. Y era seguro que me tendría que se casar, ya que se me hacía difícil terminar de pagar la deuda. Pero por mi pobre pensamiento, nunca imagino su respuesta, me dejo en Jaque y lo que hizo posterior a eso, provocó que lo tuviera en mis recuerdos constantemente.

El fomento la estupidez que la única opción sería un sirviente que era su mano derecha, de sólo escucharlo la azúcar se me bajó, me paralice y quede muda.

No porque no pudiera casarme con él, sino porque mi posible vida paso por mis ojos y me dio miedo.

Pero él se burló de mi, de mi temor, de mi expresión y después se acercó tanto a mi cuerpo, que mi espacio personal no existió. Yo no le baje la mirada y tampoco me acobarde ante la suya, que estaba destinada a mis labios, él con una sonrisa coqueta en ¡esa cara! me dice que la única opción si no le pagaba.

¡Era casarme con él! y después sin mi permiso u autorización beso mis labios.

¡Beso mis labios! Sentí tantas emociones y sentimientos, que al momento de retirarlo le dije textualmente. "yo le pagare hasta el último peso de esa deuda" y hui. Hui de mi habitación, dejándolo solo.

Después de eso conseguí el resto del dinero empeñando unas joyas en el mercado y se lo envíe, terminado así el contrato y por tangente la cláusula, pero eso solo dejaba entre mis opciones a Frederick y después de lo que me dijo en ese baile, me negué a aceptar ese destino.

Así que el plan; "Conseguir un marido, más decente que Frederick", se puso en marcha. En todos los bailes a los que asisto trato de ser la más primorosa y encantadora dama, todo con la intención de tener más de un pretendiente y que mi madre deje la absurda intención de casarme con él, aunque ya me haya vendido con su padre.

Y mi plan dio frutos, no habido día que no reciba a varios chicos con intenciones de un cortejo y me comporto lo más elocuente y estúpida que puedo para que no vean mi verdadera personalidad. Pero cuando lo descarto en mi mente, muestro a mi verdadero ser y es cuando son divertidas esas visitas.

De todos los que han venido solo uno a llamo mi atención y era un chico que se encontraba en silla de ruedas, así que mi madre lo descartó descaradamente. Así que el único que está en los candidatos a vencer es Frederick, que vino durante 2 semanas a contentarme su día, como si a mí me interesara.

Aunque me causo tanta satisfacción que estas últimas tres no haya venido, ojalá le haya dado la fiebre amarilla y haya muerto solo en su habitación.

Ese pensamiento hace que sonría un poco. Pues sería la solución de mis laméntelos, a mis amigas solo las he visto este mes en los bailes y es muy poco lo que hablamos, ya que algunas estamos sonriendo y agradando al género masculino para sobrevivir. Mientras otras solo descartan pretendiente como si fuera un deporte.

Y entre esas otras se encuentra mi querida mejor amiga Camila. Está tan entregada a su relación con Alan que no tiene ojos para nadie más. ¡Ni para mi hermano que es el futuro rey!.
Hablando de mi hermano he confirmado lo que me temía.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.