La mañana siguiente fue rara.
Primero, porque Teté estaba ensayando un monólogo en bata frente al espejo con voz impostada.
Segundo, porque Sofía tenía una videollamada con Los Ángeles.
Sí, Raquel. Con LA.
Donde la gente toma jugo de cactus y dice “literal” cada tres palabras.
Tomás le preparó tereré como si fuera café diplomático.
Teté encendió una vela de lavanda.
Y Sofía, con la remera de “Yo sobreviví al musical”, se sentó frente a la pantalla.
📞 Conectando...
—¡Hi, Sofía! I’m Melissa. We looooved your story.
—Hola, Melissa. Gracias. Lo escribí entre traumas y empanadas.
Melissa se rió como si acabara de descubrir el mate.
—We are planning to adapt your book into a series. Eight episodes. Humor. Romance. TikTok moments. You know.
—Wow. ¿Ya tienen guionistas?
—¡Sí! Y también ideas para el casting.
Sofía tragó saliva.
—¿A quién pensaban para… mí?
Melissa sonrió.
—Eiza González.
Sofía pestañeó.
—¿La mujer más hermosa de México?
—That’s her. She’s excited.
Tomás, desde la cocina, gritó:
—¿Van a poner a Sofía como una bomba latina y a mí como qué? ¿Un tostador con barba?
Melissa rió otra vez.
—We’re thinking of Pedro Pascal.
Teté escupió el mate.
—¿¡PEDRO PASCAL!? ¿¡MI YERNO!?
Sofía entró en pánico.
Tomás se atragantó con una chipita.
Melissa:
—Also, we want to fly you to LA for meetings. All expenses paid.
—¿Cuándo?
—Next week.
Sofía sintió vértigo.
Todo avanzaba rápido.
Demasiado rápido.
—Okay… okay. Lo pensaré.
Cortó.
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Tomás la abrazó por detrás.
—¿Qué pasa por esa cabecita?
—Estoy feliz… pero tengo miedo.
—¿De qué?
—De que todo esto me consuma. De perder el control. De perderme… y de perderte.
Él le dio un beso en la frente.
—Vos me encontraste cuando estabas rota.
Ahora que brillás, no pienso soltarte.
Teté, desde el fondo:
—¡ESO! ¡PÓNGANLO EN EL GUION! ¡Y EXIJO APARECER COMO YO MISMA!
---
Ese mismo día, Sofía fue a firmar unos papeles con su editorial.
En la recepción, una recepcionista le entregó un sobre.
—Llegó esto para vos. Sin remitente.
Sofía lo abrió.
Una foto impresa.
Era ella.
Saliendo del teatro.
Con Tomás.
Y un mensaje, escrito con marcador negro:
> “Vos elegiste exponerte.
Ahora vas a ver lo que es perderlo todo.”
Sofía sintió un escalofrío.
Revisó el sobre.
No había huellas.
Solo una dirección: una cuenta de Instagram:
@RealVerdadSofia
Entró desde el celular.
La cuenta ya tenía 4.000 seguidores.
Y un solo posteo:
📸 Una imagen: ella y Tomás besándose.
📝 Texto: “¿Qué pasa cuando la escritora también miente? Pronto, la historia que ella no quiere contar.”
Tomás la llamó justo en ese momento.
—¿Estás bien?
—No lo sé.
Tomás:
—¿Querés que lo eliminemos juntos?
Sofía miró la cuenta.
—No.
Voy a dejarlo.
Tomás:
—¿Por qué?
—Porque si alguien quiere jugar sucio… yo voy a escribir más fuerte.
La historia sigue, Tomás.
—¿Cómo se llama este capítulo?
Sofía lo miró.
—“Se metieron con la escritora equivocada.”
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el amor de dos personas diferentes, el amor no existe para mi, el reencuentro con verdadero amor
Editado: 01.11.2025