Para cuando llegamos al almuerzo, prácticamente todo el mundo sabía que Liam y yo estábamos juntos.
No sabía cómo había ocurrido tan rápido.
Pero en el instituto las noticias viajaban más rápido que cualquier mensaje.
—¿Estás nerviosa? —preguntó Liam.
—Un poco.
—¿Por qué?
—Porque ahora todos saben.
Liam sonrió.
—¿Y eso es malo?
—No.
—Entonces no te preocupes.
Tomó mi mano.
Esta vez no tuvimos que esconderla debajo de la mesa.
Y ese pequeño gesto me hizo sonreír.
—¡Por fin! —exclamó Chloe al sentarse con nosotros.
—¿Por fin qué? —pregunté.
—Que admitieron lo obvio.
Mason se rio.
—Todos sabíamos que iba a pasar.
—¿Todos?
Nathan levantó la mano.
—Yo lo sabía desde hace meses.
—¿En serio? —pregunté.
—Liam te miraba como si fueras la única persona en la habitación.
Miré a Liam.
Él se encogió de hombros.
—Quizá era cierto.
Sentí que mis mejillas se calentaban.
—Eres imposible.
—Pero soy tuyo.
Sonreí.
Todo iba perfectamente hasta que Noah se acercó a nuestra mesa.
—Sophie, ¿podemos hablar?
Liam dejó de sonreír.
—Claro.
Me levanté.
—¿Qué pasa?
Noah señaló hacia el pasillo.
—Solo quería decirte que no sabía que estabas con alguien.
—Ahora lo sabes.
—Sí.
Sonrió.
—Supongo que llegué tarde.
—Noah…
—Tranquila. No pasa nada.
Se marchó.
Cuando regresé, Liam estaba serio.
—¿Qué?
—Nada.
—No empieces.
—No estoy empezando nada.
—Estás celoso otra vez.
Liam suspiró.
—Quizá.
—No tienes motivos.
—Lo sé.
Tomé su mano.
—Confía en mí.
Me miró.
—Confío en ti.
—Entonces sonríe.
Liam sonrió.
—Solo porque tú lo pides.
Después de clases, Liam me acompañó a casa.
—¿Sabes qué es lo más raro? —pregunté.
—¿Qué?
—Que durante años tuve miedo de que besarnos arruinara nuestra amistad.
—Y no la arruinó.
—No.
—La hizo mejor.
Sonreí.
—¿Mejor?
—Mucho mejor.
Se acercó y me besó.
Cuando nos separamos, lo miré.
—Te estás volviendo demasiado confiado.
—Es tu culpa.
—¿Mi culpa?
—Sí. Tú rompiste la regla conmigo.
Me reí.
—Tú la rompiste primero.
—Detalles.
Aquella noche recibí un mensaje suyo.
Liam: Tengo una pregunta.
Sophie: ¿Qué?
Liam: ¿Quieres venir conmigo el sábado?
Sophie: ¿A dónde?
Liam: A conocer a mi familia.
Me quedé mirando la pantalla.
Mi corazón comenzó a latir más rápido.
Sophie: ¿A tu familia?
Liam: Sí.
Sophie: ¿Estás seguro?
Liam: Quiero que te conozcan.
Sonreí.
Sophie: Entonces sí.
Dejé el teléfono sobre la cama.
Hasta ese momento, nuestra relación había sido algo nuevo y emocionante.
Pero conocer a su familia significaba algo diferente.
Significaba que Liam estaba empezando a tomar lo nuestro en serio.
Y eso me hacía feliz.
Aunque también me daba un poco de miedo.
Porque cuanto más importante se volvía Liam para mí…
más miedo tenía de perderlo.
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Editado: 30.08.2026