El problema de enamorarme de mi mejor amigo era que ahora me importaban cosas que antes jamás me habían importado.
Como quién le escribía.
Con quién hablaba.
Y, especialmente…
quién lo miraba.
—Sophie.
Levanté la mirada.
Liam estaba frente a mí.
—¿Qué?
—Llevas cinco minutos mirando hacia aquella mesa.
Aparté la mirada rápidamente.
—No estaba mirando.
—Sí estabas.
—Solo estaba distraída.
Liam sonrió.
—Claro.
Seguimos caminando por el pasillo hasta que una voz nos detuvo.
—¡Liam!
Una chica se acercó.
Era alta, rubia y llevaba una carpeta en las manos.
—Hola —dijo Liam.
—Necesito preguntarte algo sobre el trabajo de la universidad.
—Claro.
Ella se acercó un poco más.
—¿Podemos hablar?
—Sí.
Miré a Liam.
—Te espero afuera.
—Sophie…
—No pasa nada.
Salí del edificio.
Pero algo dentro de mí sí pasaba.
Cuando Liam salió unos minutos después, me encontró sentada en una banca.
—¿Estás bien?
—Sí.
—Otra vez estás diciendo que sí cuando no lo estás.
Suspiré.
—¿Quién era?
—Emily.
—¿Son amigos?
—Es compañera de la universidad.
—Ah.
Liam se sentó a mi lado.
—¿Estás celosa?
—No.
—Sophie.
—Bueno… un poco.
Sonrió.
—No tienes nada de qué preocuparte.
—Lo sé.
—Ella solo necesitaba ayuda con un trabajo.
—Lo sé.
—Entonces, ¿por qué estás triste?
Lo miré.
—Porque no me gusta sentirme así.
Liam tomó mi mano.
—No quiero que pienses que tienes que competir con nadie.
—No estoy compitiendo.
—Exactamente.
Me acarició los nudillos.
—Eres tú.
—¿Qué significa eso?
—Que no hay otra persona con la que quiera estar.
Mi expresión se suavizó.
—¿Seguro?
—Completamente.
Sonreí.
—Entonces perdón.
—No tienes que pedir perdón.
—Sí tengo.
—No.
Liam se acercó.
—Solo tienes que confiar en mí.
Asentí.
—Confío en ti.
Me besó suavemente.
Más tarde, mientras caminábamos juntos, recibí un mensaje.
Era de Emily.
Fruncí el ceño.
Emily: Necesito hablar contigo.
Miré a Liam.
—¿Qué pasa?
—No sé.
Le mostré el teléfono.
Su expresión cambió.
—¿Por qué te escribió?
—No tengo idea.
El mensaje volvió a llegar.
Emily: Es sobre Liam.
Mi corazón comenzó a latir más rápido.
Miré a Liam.
—¿Qué quiere?
—No lo sé.
—¿Quieres que le responda?
Liam asintió.
Escribí:
Sophie: ¿Qué pasa?
La respuesta llegó casi inmediatamente.
Emily: Creo que deberías saber que Liam no te ha contado todo.
Me quedé completamente quieta.
Le mostré el mensaje.
Liam lo leyó.
—¿Qué significa eso?
—No lo sé.
—Sophie, te juro que no tengo nada que ocultarte.
Quise creerle.
De verdad.
Pero aquella frase había sembrado una duda.
Y por primera vez desde que Liam y yo habíamos empezado nuestra relación…
no sabía si quería escuchar la verdad.
O si tenía miedo de descubrirla.
Miré nuevamente el mensaje.
«Liam no te ha contado todo.»
Y sentí que algo estaba a punto de cambiar.
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Editado: 30.08.2026