Chloe.
Emma nos encerró.
Literalmente.
— ¡Emma! — grité golpeando la puerta de la lavandería —. ¡Abrí la puerta, no es gracioso!
Escuché su risa del otro lado.
— ¡Se trabó! ¡Se los juro! ¡Se trabó sola! — dijo, con la peor actuación de la historia —. ¡Vuelvo en... un ratito largo!
— ¡EMMA BENNETT-RODRIGUEZ!
— ¡Chau, primita!
Sus pasos se alejaron.
Me di vuelta. Mason estaba apoyado contra el lavarropas, con los brazos cruzados, intentando no reírse.
— Tu mejor amiga te acaba de vender — dijo.
— Te vendió a vos también.
— Yo no me quejo.
Lo fulminé con la mirada.
— No es gracioso. Acá hace calor y hay olor a suavizante.
— Y estamos solos — agregó.
— Mason.
— ¿Qué? Es un dato. Estamos solos en un cuarto de dos por dos, encerrados. Si fuera una película, ahora nos besaríamos.
— No estamos en una película.
— Ya sé. En la película vos ya me hubieras besado.
Me puse roja.
— No te voy a besar.
— No dije que lo hicieras vos — se acercó un paso —. Dije que nos besaríamos.
— Hay una diferencia enorme.
— ¿Cuál?
— Que yo no quiero.
Mason me miró la boca. Un segundo. Solo uno, pero lo vi.
— Mentís igual que en el jardín — dijo bajito.
Nos quedamos en silencio. Afuera se escuchaba la música de la fiesta.
Me senté arriba del lavarropas porque me dolían los pies.
— ¿Por qué volviste al instituto? — le pregunté —. Pensé que te habías ido a la universidad de la capital.
— Volví. Me cambié. Acá tienen el equipo de básquet.
— ¿Volviste por el básquet?
— Volví porque acá estabas vos — dijo, sin vueltas —. El básquet fue la excusa.
Mi corazón otra vez haciendo estupideces.
— Mason, no digas esas cosas.
— ¿Por qué?
— Porque me confunden.
— Te confunden porque todavía sentís algo — dijo, sentándose al lado mío en el piso, porque el lavarropas era chico para dos —. Si no sintieras nada, te daría igual.
— Tal vez no quiero sentir nada.
— Tarde — me dijo —. Ya sentís.
Lo miré.
— Estás muy seguro.
— Con vos siempre estuve seguro de una cosa: de que me gustás. De todo lo demás dudé. De eso no.
Me mordí el labio.
— Emma me dijo que tenés novia en la capital.
Mason se rió fuerte.
— ¿Emma te dijo eso?
— Sí.
— Chloe, no tengo novia desde vos. Desde que te fuiste... digo, desde que me fui. No pude. Intenté. No me salió.
— ¿Y por qué no?
— Porque todas me parecían aburridas comparadas con la chica que se ríe cuando se pone nerviosa y que me discute hasta por qué sabor de helado pedir.
Me reí sin querer. Era verdad. Peleábamos por el helado.
— Vainilla.
— Chocolate — dijo él, automático.
Y nos miramos. Como antes.
— ¿Te acordás? — dije bajito.
— Me acuerdo de todo — dijo Mason.
Se acercó. Mucho. Podía sentir su respiración.
— ¿Puedo? — me preguntó, mirándome los labios.
Era la primera vez en dos años que Mason Hayes me pedía permiso para algo.
Y yo, que juré nunca volver con mi ex, que tenía una regla tatuada en la cabeza, hice lo peor que podía hacer encerrada en una lavandería con olor a suavizante.
Dije que sí con la cabeza.
Me besó.
No fue como los besos de antes. Los de antes eran apurados, de pasillo de instituto, con miedo a que nos vieran.
Este fue lento. Tranquilo. Como si tuviera todo el tiempo del mundo para recuperarme.
Y yo lo besé de vuelta. Le agarré la cara. Como si nunca me hubiera ido.
Cuando nos separamos, los dos estábamos respirando mal.
— Eso — dijo Mason, apoyando su frente contra la mía —. Eso extrañaba.
La puerta se abrió de golpe.
Emma, con el celular grabando.
— ¡LO SABÍA! ¡PARA EL TIKTOK! — gritó.
— ¡EMMA!
Salí corriendo roja como un tomate. Mason se quedó atrás, riéndose, con la boca toda borrada por mi labial.
— ¡Etiquetame! — gritó él.
Emma me agarró en el pasillo.
— Amiga... volviste con tu ex en mi lavandería.
— No volví — dije, tocándome los labios —. Fue... un accidente.
— Sí, un accidente con lengua — se rió —. Mañana todo el instituto lo va a saber.
Y tenía razón.
Porque al lunes siguiente, Mason Hayes ya no era solo mi ex.
Era el chico que me había besado en una lavandería y que ahora iba a estar en mi misma clase de Literatura. Todos los días.
La regla seguía ahí: Nunca vuelvas con tu ex.
Pero ya la habíamos roto.
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Editado: 03.09.2026