CAPITULO NUEVE
EL JUCIO Y LA CONDENA
SE HA REVELADO LA VERDAD
Al día siguiente, un juez federal, luego de ver y leer las evidencias ordenó su detención de los cuatro en prisión preventiva en espera del juicio, sin derecho a la fianza que pedía su abogado defensor, dejándolos recluidos desde ese mismo días, a pesar de los ruegos y llantos, el peso de las evidencias fue tan preciso, que el juez no acepto ningún alegato, además de existir el riesgo de fuga .
El juicio se realizó en varias audiencias, igual duro pocas semanas, el juez actuó con severidad frente a las pruebas y evidencias presentadas por el fiscal, no hubo forma de evadir las pruebas en su contra, había demasiadas, ellos se enfocaron en crear y recrear una historia que olvidaron la precaución, confiados en que nadie dudaría de lo que ellos querían contar, pero se les escapó que dentro del teatro que querían escenificar, había una pieza con la cual no contaron, que alguien si se había dado cuenta de todas las acciones contra de su cuñada y su sobrina, esa pieza que creyeron tenían bloqueada, era el ingenio de una pequeña que a pesar de su dolor, tuvo la suficiente entereza y valor para guardar esas pruebas que no se podrían evadir ni disimular de ninguna manera al ser mostradas.
Aria después de todos esos años, al fin pudo tener esos dos días sola con su padre, y en las primeras horas de su visita pudo demostrar con evidencias infranqueables los que ellos hicieron, lo monstruoso de sus acciones, todo los condenaba, eran culpables y no había forma o manera de que no se hiciera justicia.
El juez los condenó a todos, a mis tíos veinte años de prisión efectiva desde ese momento, irían a prisión directamente, además no se les confirió el derecho a apelación hasta no haber cumplido al menos el setenta y cinco por ciento de los años de condena por asesinato premeditado, acoso y tortura psicológica a la victima y por la planificación del crimen haciéndolo pasar por un suicidio, sumándole eso la manipulación afectiva del esposo de la víctima, alejándolo de su única hija, la cual fue torturada y acosada mientras estuvo bajo su cuidado, además del crimen de malversación patrimonial al robar el aporte familiar para su manutención y estudios,
Sus hijos fueron encontrados culpables de complicidad con sus padres, al conocer perfectamente lo que hicieron, los cuales no pudieron demostrar que no existió conocimiento y complicidad con su madre y su tío, además de no demostrar algún tipo de empatía con su tío y su prima a la cual sometieron a su acoso premeditado durante todo el tiempo que vivió con ellos, como ya eran mayores de edad, se les condenó a cinco años de prisión además de terapia y rehabilitación social, más tres años más de libertad condicional con trabajo comunitario, alejamiento permanente de su tío y su prima, y de ser violada la sentencia impuesta, se remitirían a cumplir el resto de la condena en prisión, así que sus primos lo pensarían muy bien en tratar de acercarse a Marcus y a Aria.
Al esposo de mi tía, al tío Ignacio se le abrió un expediente, por su culpa moral, no tuvo condena, judicial ni legal, porque no hubo pruebas de complicidad, pero si quedo registrada su falta de colaboración al quedarse callado frente a sus sospechas del crimen cometido, aunque si atestiguó sobre el maltrato psicológico a su sobrina y el robo sistemático del aporte económico de su padre para su manutención. Luego del juicio y la condena de su mujer y sus hijos pidió el divorcio y se fue de la casa que compartía con su familia.
Editado: 01.05.2026