CAPITULO ONCE – UNO
LA PRESENTACIÓN
PROCEDIMIENTO PARA BUSCARLE UNA NOVIA A PAPÁ
Luego que terminó la ceremonia de entrega de títulos, los estudiantes se reunieron en el patio central fuera
del aula magna de la universidad para las sesiones de fotos con sus familiares, compañeros y amigos,
Marcus la buscó entre los estudiantes, profesores y familiares y al fin la vió en el momento que ella giró en su
dirección y lo miró, salió caminando rápidamente hacia él, pero no venia sola, venia a acompañada de un
mujer vestida con una toga negra y su birrete, lo que implicaba su participación como docente universitaria,
no era en modo alguno tan jovencita como ella, si no una mujer madura, adulta y extremadamente guapa,
sencillamente hermosa diría él.
Aria la traía tomada de la muñeca mientras se dirigía a encontrarlo, al parecer le hablada de algo que hiso
que ella se riera con la carcajada mas seductora que Marcus no había oído en mucho tiempo, haciéndole
estremecer algo por dentro de su ser, que creía que ya no sentiría más.
Al llegar frente a él, le soltó el brazo a la persona que traía y se tiró a su brazos,
−gracias por estar aquí padre −, le dijo mientras se apoyaba en su cuello y el la giraba dándole un par de
vueltas con ella levantada mientras giraba y se reía feliz de lo que hacían, como cuando era niña,
−no me lo hubiese perdido por nada del mundo, estoy tan orgulloso mi amor, tan orgulloso, igual que tu madre
lo estaría, mi hermosa genio, te amo mucho hija −, le dijo él, luego de bajarla y tomar sus mejillas,
−yo también te amo papá, gracias por tus palabras ese es mi mejor regalo −, le respondió Aria,
−tus regalos están esperando por ti hija−, le dijo con una sonrisa de complicidad y afecto,
−bueno, los veremos luego, ahora déjame presentarte a alguien −, le dijo mientras tomaba una de sus manos
y se giraba hacia la persona que había llegado con ella y que los miraba sonriendo amablemente y con una
calidez que decía mucho de sus sentimientos por su hija,
−papá te presento a mi mentora, mi asesora de carrera, mi consejera y mi muy querida amiga, Julia
Sandoval−, le dijo Aria con sencillez, mientras en su mente pronunció la frase final de lo que eran sus deseos,
de que ella sería la madre de sus futuros hermanitos, pensamiento que la hiso reír con mas ganas, por que ya
tenia ese plan proyectado y no pensaba fallar en conseguir ese propósito.
−Julia, mi papá, el hombre mas guapo del mundo, mi amigo incondicional y al que amo sobre todas las
cosas−, le dijo sonriente, dejando a Marcus con el corazón arrugado con una sensación de calidez inmensa al
oír a su hija.
Y ahí estaba ese hombre de cuarenta y seis años, plantado al lado de su hija, ya con canas en sus sienes,
frente a otra mujer que también lo estremeció al conocerla, como hacía mucho que nadie lo hacía, haciendo
que su corazón galopara más rápido y fuerte con emoción,
Extendió su mano, mirando a una mujer hermosa que sonreía con la misma calidez como con la que le
sonreía la madre de Aria,
−encantado de conocerla Julia, me da gusto que mi hija tenga una amiga tan apreciada como para
presentármela −, expresó a la vez que tomaba entre sus manos, la mano que ella le extendía apretándola en
respuesta a su saludo,
−el gusto es mío Marcus, Aria no deja de hablar de lo fabuloso que es su padre, y tiene razón en muchas
cosas en especial lo de guapo, creo que se ha quedado corta −, le expresó con honestidad y sencillez,
−gracias, pero ella lo que no me dijo fue lo atractiva que era usted −, dijo él, correspondiendo con gentileza a
su comentario y encantado con la evaluación positiva de su aspecto físico,
−creo que me va a gustar seguir piropeándonos si eso me permite verla de nuevo −, le dijo galante sin soltar
la mano que tenía entre la suya,
Editado: 01.05.2026