CAPITULO QUINCE
UNA PETICION DE COMPROMISO MUY LUMINOSA
Así que un mes después cumplir sus veinticinco años, Andrés quien era un año mayor que Aria, le pidió que lo
acompañara a un lugar que quería enseñarle algo,
−a donde vamos −, le preguntó por enésima vez Aria,
−te dije que lo sabrías al llegar, deja la impaciencia −, le dijo Andrés, sonriendo sin soltar prendas,
−Y si no me gusta lo que me vas a enseñar −, le dijo ella,
−bueno te llevo de regreso y no pasa nada −, le respondió él, sin dejar que ella le sonsacara la información,
Aria vió que se acervan a una exposición de drones, en una feria de electrónicos a los que ambos habían
dicho que querían asistir, se estacionaron y luego caminaron, hacia un extremo del parque, donde la grama
estaba muy bien podada y había una mesa pequeña entre dos sillas plegables extendidas y un servicio para
dos, con champaña servida en dos copas,
−siéntate−, le dijo, mientras cubría sus piernas con una manta
− mira hacia el cielo en esa dirección −, le dijo él, mientras se sentaba a su lado y luego de mirar a sus ojos,
volteo a ver el espectáculo de drones que empezaban a subir gobernado por manos expertas,
Las luces que emitían los elegantes equipos escribían letras en el cielo dejando asombrada a la multitud y a
ella también,
−bienvenida Aria −, apareció una primera frase, lo que causo asombro en ella, haciendo que abriera mucho
sus ojos llenándose de la luz que emitían los luminosos robots.
−te he amado con todo mi corazón, desde el día que te conocí hace más de cuatro años, −, apareció la
siguiente frase, en ese momento la música se dejó oír, hermosa, dramática, una de sus canciones favoritas,
una que les gustaba mucho a ambos, I want to know what love is, de FOREIGNER
Ya que ellos ya se conocían más de lo que los conocían su familia y que el sabia cuanto ella lo amaba a él,
−Aria, cásate conmigo, vivamos la aventura de ese gran amor que está entre nosotros−, la tercera frase, se
escribió en luces titilantes entre varios tonos de colores y se mantuvieron parpadeantes, mientras Andrés la
miraba y esperaba su respuesta.
−si, acepto casarme contigo, yo también te amo desde hace mucho−, le respondió ella serena, mientras su
lagrimas fluían sin control, el se levantó y tomando su mano le colocó un añillo, de oro blanco con dos
brillantes idénticos en su centro, rodeado de dos brillantes pequeñitos y dos un poco mas grandes, ella
entendió rápidamente el mensaje, no solo le pedía casarse con ella, le ofrecía su amor a esa familia que
habían formado ellos y que ahora también seria parte de él, .
Se abrazaron y luego dándose un beso con mucha ternura, se voltearon a ver a la todas las personas que
aplaudían entre ellos, su padre, su madre y sus pequeñitos hermanos de apenas semanas de nacidos,
mientras los drones escribían felicidades en forma repetida y centelleante,
También había algunos de sus amigos de la universidad y compañeros de trabajo, solo estaba la abuela
paterna de Andrés, su abuela Teresa y la hermana mayor de su madre, su tía Margarita quienes fueron las
únicas que asistieron, porque sus padres no asistieron, como siempre tenían otro compromiso.
Pero ya a él no le importaba, estaba feliz con Marcus y Julia, que le demostraban todo el afecto que nunca
recibió de sus padres y de algunos miembros de su familia, él ya había encontrado una familia y estaba feliz
con eso, fueron rodeados por ellos quienes los abrazaban y los felicitaban a ambos, luego brindaron en vasos
desechables mientras descolchaban las botellas que ellos traían para celebrar el compromiso.
−lo de los drones y la canción estuvo genial, me encantó −, le dijo Aria,
−gracias por hacerlo así, no me hubiese gustado una fiesta pomposa, y creo que le has demostrado a mi
papá que me amas de verdad y que me vas a cuidar como me cuida él,
−claro que te voy a cuidar siempre, no sabes cuanto te amo Aria, y toda la paciencia que he tenido hasta que
cumplieras tus metas, que ahora también son las mías −, le dijo emocionado, mirando a sus ojos,
−ahora hay que planificar la boda, puede ser antes de navidad, aun faltan varios meses−, le dijo esperanzado
Aria y Andrés que ya se les veía mas serios en su relación afectiva, haberse comprometido les daba
tranquilidad, ya que venían cumpliendo sus metas planificadas, y esperaban hasta que superaran los
veinticinco años que tenían ambos, aunque Andrés era unos meses mayor que ella, para luego decidir si t
Editado: 01.05.2026