Ritorno

Capitulo 43.

Clara.

Actualidad.

Entró a casa con mamá y Samantha, Valentina se adelantó al venir ya que debía salir con Alejandro para unas cosas de la boda. Nos recibe Tobby en la entrada y lo he extrañado mucho estos últimos días, no lo pude llevar conmigo por temor a que Andrés se pusiera peor. Me organice durante esta última semana sin darme mucho tiempo de consentirlo ya que debía irme a casa de Andrés en cuanto salía de la cafetería. No me quejo, amé pasar con él todas esas noches. Lo bueno de dormir con Andrés es que no sé cómo será mi despertar. Algunos días me despertaba con besos, otros con bromas y otros nos quedamos dormidos y tenía que salir corriendo a clases. No le permití salir de casa para llevarme a la universidad para evitar que se esfuerce pero se salió con la suya al contratar un chófer que pudiera llevar y traer a donde quiera que vaya.

—¿Por qué nosotras no contratamos choferes? —pregunta Samantha al entrar a casa dejando las bolsas de compras a un lado.

—Porque todos en esta casa manejamos, bueno a excepción de Clara. —sonrio con inocencia al comentario de mamá, tiene razón, todavía no me he atrevido a tomar un coche e intentar manejar.

—Deberías de aprender, serás una vieja que no sabe manejar autos. —bromea Samantha y me hago la indignada.

—Pues se manejar mejor otras cosas.

—¿A Andrés? —dice mamá con sonrisa pícara, mis mejillas automáticamente se sonrojan cuando entiendo a qué se refiere.

—¡No mamá! No me refiero a eso. —grito con vergüenza, mamá no cambia incluso si tiene ochenta años.

—¿Entonces qué? —pregunta Samantha riendo con mamá.

—Se manejar a ardillas revoltosas. —bromeo cuando camino a la cocina.

—Ja,ja. Buen chiste. —contesta con sarcasmo.

Voy a mi cuarto desempacando todo lo que compramos y lo guardo en mi clóset. Me gustan los vestidos que compre y a petición de Samantha… bueno fue más bien algo obligado, me compré pantalones de todo tipo.

—Muy bien, me pondré este. —tomo el jeans y una remera para cambiarme rápido y salir a clases.

Me cambiaron las clases por la tarde y algo bueno debido a que hoy tengo que comer con Matt. Ha sido un buen acompañante en la universidad y todavía más cuando no tengo a nadie con quién hablar.

Andrés por su parte ha vuelto al trabajo pero ahora está más calmado, no parece la máquina de trabajo como hace dos semanas atrás. Hemos tenido más tiempo juntos y se ve mejor de salud.

—Samantha, —llamo a mi hermana antes de entrar a su habitación, no quiero encontrarme con su desnudez por décima vez… sacudo mi cabeza para tratar de borrar esas imágenes.

—¿Qué quieres?

—¿Podrías llevar a Tobby a la academia? —pregunto sonriendo para ver si acepta.

—Ahora si necesitas de esta ardilla revoltosa.

—¡Ay, no exageres! Sabes que te adoro. —sonrio con más ánimo— Además, tú eres la tía favorita de Tobby.

Digo eso para tratar de convencerla pero entrecierra sus ojos previendo lo que trato de hacer.

—No me vas a convencer.

—¡Por favor Samantha, solo por hoy! Tengo que salir luego de la universidad y no tengo tiempo.

—¿A dónde vas? —pregunta la chismosa.

—A cenar.

—¿Con Andrés?

—No, con un amigo.

—¿Félix?

—No, es un amigo de la universidad. —contesto exasperada por sus preguntas— ¿Me harás el favor si o no?

—Vale, yo lo llevo.

—¡Gracias! —la abrazo como agradecimiento y me aparta quejándose.

—No te diviertas mucho. —dice cuando estoy en la puerta de su cuarto. Algo trama, conozco esa sonrisa.

Salgo de casa con el tiempo justo para llegar a las clases, me gusta la etapa universitaria, aunque tarde un poco en serlo…

El chófer me lleva a la universidad y por estar sumida en mis pensamientos no me percato que me ha hablado dos veces indicando que ya hemos llegado.

—Gracias. —salgo del auto con audífonos puestos y observo más mi entorno. El campus está rodeado por la naturaleza y es hermoso la tranquilidad que te da el ver cómo la infraestructura ha respetado la imponencia de la naturaleza. El lugar resalta más por sus verdes jardines que por sus pasillos clásicos.

—¿Lista para la cena? —pregunta Matt poniendo uno de sus brazos en mi hombro sorprendiéndome.

—Si, después de clases te espero en la salida. —sonrió quitando su brazo de mis hombros.

Sigo mi camino y mientras lo hago, le escribo a Aurora para pedirle que me acompañe. Quiero quitarle la ilusión de que es una cita. Recibo respuesta por parte de mi amiga y me alivia saber que que si podrá venir conmigo.

Entró al salón despojando cualquier cosa de mi mente que pueda distraerme de mis clases, incluyendo a Andrés, aunque este no se vaya completamente de mi mente, a veces me pregunto si tengo una obsesión con él…

Pasan las horas más rápido de lo que creí y se acerca la hora de salida, Matt me espera con una gran sonrisa en la salida pero no está solo, está con otra persona a su lado, es de su misma altura y juraría que es de su misma edad.




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