Romance de otra vida

Capítulo 13 ~ Primera cita.

❤️♾️

Domingo.

Estoy mirándome en el espejo. Esto apenas comienza, pero mi sonrisa de victoria, emoción por lo de hoy. Es hermoso.

En el espejo que tengo en mi habitación, me observo de perfil completo.

Mi jean azul marino, tenis Vans de color lila. Una blusa amarillo tipo mostaza con las letras. "bendecida". Mis lentes redondos de color oro y combinando con mi maquillaje. Labial guinda, aunque sin resaltar mucho. Mi delineado es ligeramente negro, enchinar mis pestañas y aplicarme un poco de color en mis mejillas.

Tomo una fotografía para Instagram. Sí, es seguro que Melissa la mirará. Al menos ya sabrá que le estoy dando uso a su maquillaje, mucho del mismo estaba sin usarse.

Me aplicó perfume que huele a vainilla y tomo. Tomo mi mochila azul pastel de marca kipling y guardo mi suéter blanco. Por suerte la mochila no es tan grande, pero tiene mucho espacio. Quizás como el bolso de Hermione.

Estoy bastante feliz. Recibo una notificación en mensaje y reviso con emoción.

Notificaciones

Instagram

AdriVB10: Ya voy llegando a tu casa.

Mi rostro de inmediato cambia. Ese cambio de temperatura por la impresión. —Que demonios ... le dije que lo vería en la plaza—corro hacia la ventana.

Veo a un chico llegar, me mira en la ventana y levanta su mano sonriendo. Se ve bastante bien, su camisa verde casual, jean del mismo color que el mío y sus tenis converse.

Levanto mi mano y le sonrío nerviosamente. —Ay, carajo—expresó entre dientes. Mi papá está abajo y seguro que se enterará.

Me doy la vuelta y corro hacia el pasillo, casi me tropiezo en las escaleras mientras bajo con rapidez.

Toca el timbre y llego a la puerta. Abro y le sonrío. —Hola... Ya estoy lista—tomó aire y le observo.

—Te ves linda. Yo igual ya estoy listo. Vengo a pedir permiso...—expresa y escucho a mi papá hablar desde la sala.

—Pao, ¿quién es?—pregunta desde el sofá.

Él sabe perfectamente quién es, ya saben que saldré.

Trágame tierra. Sonrió nerviosamente. —Es un amigo—respondo cuando doy unos pasos hacia atrás.

Veo que él se levanta y viene camino a mí.

Hago un ademán a Adrien para que pase. Con semblante feliz es obvio.

Aclaro mi garganta. —Papi... él es Adrien. Un amigo de mi bachillerato y con quien saldré hoy, solo iremos a comer y charlar... pasarla bien—explico.

—Hola, mucho gusto—Adrien extiende su mano.

Papá estrecha. Se muestra con un semblante serio. —Mucho gusto. Ella no me había dicho que vendrías, pero qué bueno que lo hiciste.

Comienzo a reír. —Sí, qué bueno que vino... igual me sorprendió—comentó.

Mi acompañante sonríe. —Vengo a pedir permiso. Saldré con Paola a comer, caminaremos y creo que quiere cenar algo ligero—informa mirando a mi padre.

Papá me observa. —No sabía que comiera tanto, aquí a veces no logramos que coma mucho en su solo plato... y de cena, no siempre está entusiasmada por ello—ríe. —Suerte con eso, Adrien—exclama de forma agradable.

Mi chico se sorprende. —¿En serio? Si le creo, ella se ve que es de las que cuida lo que come. Aunque no es necesario, es una chica linda en todas las formas—asegura de forma natural.

Yo también comienzo a reír por lo que dijo papá. —Sí, es que hoy sí tengo hambre—afirmó y ya quiero retirarme.

Papá le observa, ahora con un semblante más sereno. —Tiene permiso, aunque ya les habíamos dicho que sí, agradezco que vinieras—aclara.

Sin perder más tiempo, le tomó del brazo. —Muchas gracias. Vengo más tarde—me despido mientras doy la vuelta.

—Hola, Adrien—escuchó un saludo de mi madre. —Te ves muy bien—expresa cuando llega de repente.

Adrien le observa. —Hola, muchas gracias señora Cortes—responde.

—Nos han hablado de ti. Eres muy agradable, que se diviertan—añade y le sonrío para avanzar.

Estamos por salir. —Pao—me habla y yo volteo.

Hace una seña que le llame si le necesito. —Recuerda que están sincronizados nuestro iPhone—avisa y reafirma que puede ver mi ubicación y finaliza curvando sus labios.

Ruedo mis ojos. —Si, mami. Nos vemos después—contestó y por fin salimos de la casa.

El Uber llega, yo estoy por subir pero él se adelanta para abrir la puerta. —Muchas gracias—le agradezco y subo.

Se sienta a mi lado y se coloca el cinturón. —Tu familia es agradable—me dice mientras yo abrochó mi cinturón.

Le sonrió. —Son quizás muy sobre protectores. Me da un poco de pena los comentarios sobre mi ubicación y conexión entre nuestro iPhone—observo por la ventana. Obviamente lo noto.

Adrien ríe. —Si yo tuviera una hija igual la cuidara mucho. Ellos solo quieren cuidarte. Y eso me parece lindo. Además... también deben ser así por algo—su mirada juguetona la notó cuando volteó.

Comienzo a reír. —Me atrapaste... solo porque he llegado algunas veces tarde, me he perdido por ahí con amigas, y pues mi madre se vuelve más estricta—respondo a su duda.

Me observa con una sonrisa. —Lo sé. Te cuidan, pero no te vigilan en exceso solo porque sí... tu también eres una chica que se ve que rompe las reglas—destaca.

Le observo. —Ya me estás estudiando...—le miró risueña.

Levanta sus hombros. —Fue intuición. Me caes bien. Eres de esas personas que no conoces, pero es como si les conocieras de otra vida—ríe.

Yo le acompaño en la risa mientras le observo. No tiene idea que la chica con la que esta en efecto es de otra vida, y que he hecho todo para estar aquí.

Colores referentes a México están presentes en el local. Ventadas de cristal, y un sombrero grande en la entrada están presentes. Las mesas y sillas están decoradas por colores del mismo país. La música es igual referente.



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En el texto hay: romance, magia, reencarnación

Editado: 24.04.2026

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