Romance de otra vida

Capítulo 14 ~ El parque y un chico de mí pasado.

❤️♾️

Caminamos, yo le observo mientras damos cada paso. De mi mini mochila saco mi mini mochila.

Él sonríe después que le dije que si no le guió se pierde. —Muy bien... mes o año favorito en tu vida. ¿Cuál eliges? Somos jóvenes, tienes para elegir...—pregunta.

Sin pensarlo, me olvidó un poco de la realidad. —¡2010!—gritó con emoción.

Él se sorprende. —Pero en ese año naciste... ¿cómo?—su mirada curiosa me causa risa.

Adrien no lo sabe. Pero ese año fue increíble para ambos.

Levanto mis hombros. —Ese año pasaron cosas lindas... quizás no las viví yo, pero dicen que fue un buen año—contestó. —Si tengo que elegir un año que sea especial, que considere volver...—expresó pensándolo. —Este año, están sucediendo cosas lindas y creo que uno de los mejores. ¿Tu qué eliges?—cuestiono.

Me escucha con atención y curva sus labios. —Igual. Este año mi vida cambió radicalmente, pero creo qué es bueno. De algún modo como te lo dije, me siento en donde quiero estar. Lo digo por las personas y el entorno que me rodea—contesta con una voz suave.

Sin avisar me acerco y enredo mi brazo con el suyo. —Obvio. Tienes a tu amiga Paola que te quiere y te ayuda, sin tu psicóloga dónde estarías—bromeó mientras veo su expresión de sorpresa y agrado.

Levanta sus cejas. —Tal vez ya me habría ido de este mundo—contesta en modo de broma.

Me aparto y desenvuelvo nuestros brazos. —Tienes suerte que yo exista. A raíz de la pregunta que hiciste, ¿realmente hay momentos de tu niñez que quisieras revivir?—retomó su pregunta.

—En la niñez todo es lindo. Pues no tienes preocupaciones, nada te inquieta. Solo vives y todo es nuevo, si elijo algún año. No podría elegir un año. Sí, te digo que tuve pensamientos toda mi vida, cosas raras... y más en la adolescencia. Eran extrañas esa sensaciones, pero hago aún lado eso y me enfoco en las vivencias...

Le observo sin que se percate al momento que habla. —Comprendo. Yo no recuerdo muy bien...

De inmediato voltea mientras caminamos. —¿Cómo que no recuerdas, Pao? Dudo que no recuerdes tu niñez...—ríe.

En el labenrtino de momentos e imágenes de la vida de Paola. Diversas imágenes, pero el contraste fuerte y las conexiones emocionales con mi hermano se hacen presentes.

—Volvería a cualquier año de mi vida en donde está mi hermano. Era agradable—respondo.

Su sonrisa se borra y me escucha.

—La idea de un hermano mayor es agradable. Me hubiera gustado que estuviera en los demás años de mi vida—afirmó al llegar al parque.

2 árboles con pétalos rosas están en la entrada. Un piso de piedra que hace contraste con el pasto verde y las lámparas que iluminan muy bien, los árboles y las áreas verdes siguen igual de hermosas que siempre.

Las parejas, amigos o familia caminando aquí me trae viejos recuerdos y me lleva al 2010 de nuevo, pero ¿Quien dijo que las segundas partes no son lindas? Poder vivir esto 2 veces no cualquiera pueda.

—Como dices, la idea de un hermano mayor es agradable. Pelear, convivir, bromear y hablar. Lo es todo...—contesta a lo que hable.

Yo estoy observando el parque. —Sí, son momentos que todos los hermanos viven—exclamó. —Hemos llegado a la ubicación de m que te hablé... quiero saber que te parece—le miró fijamente.

Su sonrisa y su mirada en los árboles con hojas pétalos rosas. —Es hermoso. Mi guía es buena para llevarme a lugares lindos—expresa con satisfacción.

Le regaló una sonrisa. —Son 100 dólares—extiendo mi mano.

—¿Me aceptas una dona y un café?—se muestra apenado.

Me muestro dudosa. —Está bien... aunque primero vamos a caminar—levando mi dedo índice.

Ingresamos al parque. Simplemente estar aquí me pone tan feliz. No puedo tomarle la mano, besarle o abrazarlo todo el tiempo, pero está aquí. Estamos aquí.

—Las estrellas, el frío de septiembre, árboles hermosos, algunos con pétalos, rosas, azules, morados... las lámparas. ¿No te parece perfecto aquí?—inquiero mientras damos algunos pasos por uno de los caminos.

En algunas bancas hay pareja o amigos sentados. Parece que todo el mundo aquí está pasando un buen rato, pero no estoy segura si están tan felices como yo.

—Omitiendo el hecho de la contaminación en nuestra cuidad que impide ver con claridad las estrellas, todo bien—sonríe.

Ruedo mis ojos y me hace reír. —Adrien... a veces me dan ganas de...—expresó mientras caminamos. —Solo sígueme la corriente. Esto es perfecto, estamos aquí y la pasamos bien, al menos podemos ver las estrellas—alzó mi vista. —Aunque sí... maldita contaminación, pero se alcanzan a visualizar—agregó entre risas.

Levanta sus manos. —Ves... pero sí—observa al redor. —Me gusta mucho aquí. No sé si había venido, me hace sentir feliz y cómodo estar aquí—afirma con certeza.

Yo de inmediato volteo a mirarle. Con ganas de decirle: Obvio mi amor, aquí solíamos venir.

—Ya somos 2, Adrien—contestó y giró mi cabeza a un área que está poco iluminada por las horas, durante el día el sol es nuestra lámpara. En esa misma donde fijó mis vistas, es la misma donde solíamos ir varias veces.

—Hoy veía a una creadora de contenido que hablaba sobre viajar a Corea del Sur. Y por alguna razón terminé mirando un blogger que fue a Corea del Norte. Carajo...—arquea su ceja.

—Uno a veces ve cosas raras en internet. ¿Tú irías a Corea del Norte? Supongamos que en este momento tengo boletos para ir. ¿Me acompañarías?—interroga.

—Claro que no—rio y le miró extrañada. —Hablamos de Corea del Norte, da miedo... capaz y ya no volvemos. Ay, no—contestó sin pensarlo.

—Da miedo. Pero realmente puedes viajar y no hay problema, muchas personas los visitan. Y además, irías conmigo. No hay nada que temer—bromea.



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En el texto hay: romance, magia, reencarnación

Editado: 13.05.2026

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