En el escenario de un bar olvidable de una calle en la que abunda la necesidad se encontraba tocando una banda formada por tres amigos que se hacían llamar ‘‘Los Huérfanos’’. Denís era el vocalista y bajista de aquella banda, aunque también sabía tocar guitarra, el guitarrista era su hermano Riki, como le solían llamar, y el baterista Miguel, era un amigo que salía con Linda, la hermana del Denís y Riki, Los tres eran de México y trabajaban por las mañanas, en las noches se reúnen en bares de mala muerte a tocar. Se familiarizaron rápido con el idioma cuando llegaron a Estados Unidos, allí lograron obtener un poco de éxito como artistas, esto los llevó a dar conciertos pequeños en distintos lugares, un día estaban en Ohio y al otro viajaban a New Jersey, pasaron de tocar en bares a pequeños escenarios abriendo conciertos para otros artistas como invitados, tenían un pequeño grupo de seguidores, todo iba bien hasta que llegó una llamada, eran de un evento en México, querían que tocaran en un festival pequeño, iba a haber de todo, eso les prometieron.
En un aeropuerto cerca de Las Vegas, la ciudad donde se quedaron después de su último show, Denís se encontraba en un asiento comiendo una barra de chocolate esperando a que llegada la hora de abordar el avión, Riki estaba en un bar hablando con una joven sueca bastante guapa y Miguel estaba tomando un café mientras hacía una llamada con Linda. A la mente de Denís se le vino la idea de una canción, una que hable de casa, o alguien que recuerda un lugar como casa sabiendo que tal lugar no existe, en momentos así le solían venir ideas, empezó a pensar las primeras estrofas hasta que sonó la voz que indicaba que debían abordar.
Las maletas de la banda fueron abordadas, no llevaron instrumentos ya que les dijeron que les darían allí los instrumentos que necesiten, en la mochila de Dení llevaba una libreta, algo de ropa, varios lapiceros y una grabadora de voz antigua, a Denís le gustaba lo antiguo como los casetes y grabadoras, le hacían sentir que nada había cambiado.
El festival iba a durar varios días así que tenían que ir preparados, al pisar tierra comieron todo lo que pudieron y disfrutaron del lugar como si estuvieran de vacaciones y no como si hubieran vuelto a casa. Al final del día se alojaron en una casa alquilada.
Al día siguiente se levantaron tarde, decidieron volver a la casa donde vivieron cuando eran pequeños y donde ahora vivía Linda, había sido mucho tiempo desde la última vez que fueron a esa casa, al tocar la puerta les abrió una niña de unos 6 años, al ver a Miguel sonrió y gritó ‘‘¡PAPÁ!’’ saltó a sus brazos y este la cargó. Linda se encontraba en la cocina, llevaba una cola de caballo y unos mechones en la cara, era de estatura mediana, un poco morena y de figura delgada, Miguel entró a la cocina con la niña en brazos.
─ Mamá mira quién vino. ─ Linda volteo a mirar, al toparse con los ojos de Miguel se le cayó un plato al piso, pero no le importó, corrió hacia Miguel y lo abrazó con mucha fuerza.
─ No pensé que llegarían tan rápido. ─ Dijo antes de darle un beso en la mejilla a Miguel, luego abrazo a Riki y después a Denís.
─ ¿Cómo estás Lin? ─ Dijo Denís mientras abrazaba a su hermana, Linda al oirlo sonrió, la última vez que Denís le dijo ‘‘Lin’’ desde hace un año y medio cuando se fueron por primera vez a USA.
─ Bien bien, ¿cómo te ha ido Denís? ─ Linda se colocó a lado de Miguel y le sostenía el brazo.
─ Nos ha ido bastante bien Lin.
─ ¿No quieren ir a la sala? Les traeré algo para beber.
─ Está bien. ─ Dijo Riki, los dos hermanos fueron a sentarse en la sala mientras Miguel se quedó en la cocina con linda.
─ Cariño, ¿por qué no vas a la sala con mis hermanos?
─ Quería hablar contigo un rato amor.
─ ¿Sobre qué?
─ Quiero que tu y Norma vengan conmigo a los Estados Unidos.
─ ¿Enserio? ─ Linda estaba emocionada, Norma seguía en los brazos de su padre. ─ ¿Cuándo?
─ Luego del festival con el dinero que vamos a obtener de aquí vamos a irnos los cinco.
─ Ay amor. ─ Linda le dió un tierno beso que se extendió durante un minuto completo. Luego de esto Miguel dejó a la pequeña Norma en el suelo y empezó a hacer jugo para los demás, seguido de esto los llevó a la sala junto a Linda.
En la sala se pusieron a charlar de varias cosas, entre ellas cosas como acontecimientos que ocurrieron mientras ellos no estaban, la convivencia de la banda, etc.
Al final del día solo volvieron a la casa alquilada los dos hermanos, Miguel se quedó con Linda y Norma. La pareja durmió junta después de mucho tiempo, su hija durmió en su cuarto tranquila, disfrutaron esa noche como nunca pues el reencuentro podría opacar cualquier tristeza.
La noche en la casa alquilada parecería una noche normal si no fuera porque Denís a media noche despertó, sentía que algo estaba completamente mal aunque todo estaba perfectamente bien, esta sensación lo carcome poco a poco con el pasar de los segundos, segundos que parecían minutos y minutos que parecían horas, de todo esto Denís tuvo la idea de otra canción, pasó toda la noche describiendo esta sensación para intentar plasmarla en una hoja, entonces lo consiguió, la descripción sobrepasaba las tres caras y media de su libreta mediana. Alrededor de las 5 a.m Riki lo encontró en la sala con una taza de café pasado, se acercó a él con extrañeza, luego fué a la cocina y se sirvió una taza también, luego se sentó al frente de Denis.
─ ¿Decidiste adelantar el desayuno?
─ No, solo no pude dormir.
─ ¿Qué tienes allí?
─ Nada, es solo una idea que he tenido hace unas horas.
─ ¿Desde que hora?
─ Creo que media hora.
─ ¿Que hacías despierto a media noche?
─ No lo sé, me desperté a esa hora, ¿Y tú porque te despertaste a esta hora?
─ Tampoco sé. ─ Denís y Riki tomaron un sorbo casi sincronizadamente, luego Riki agarró la libreta de Denís y se puso a leer. ─ No entiendo nada.