Santidad Criminal: El mandamiento De La Sangre

Secretos Bajo la Sonrisa

Capítulo 22

El expediente permanecía abierto sobre la mesa.

Una fotografía de Vanessa ocupaba la primera página.

Debajo aparecían decenas de documentos clasificados.

Informes.

Evaluaciones.

Observaciones.

Años de información.

La figura de Leviatán observó todo en silencio.

Luego cerró lentamente la carpeta.

—El destino tiene sentido del humor.

Murmuró.

Porque de todas las personas del mundo…

Dante había elegido precisamente a Vanessa.

Y eso haría los acontecimientos futuros mucho más interesantes.

Mientras tanto…

Dante caminaba junto a ella después de clases.

Por primera vez en mucho tiempo no estaba pensando en mafias.

Ni en asesinos.

Ni en conspiraciones.

Estaba pensando en algo mucho más complicado.

Cómo actuar como un novio normal.

—¿Por qué me miras así?

Preguntó Vanessa.

—¿Así cómo?

—Como si estuvieras intentando resolver una ecuación imposible.

—Porque probablemente lo estoy haciendo.

—¿Y cuál es la ecuación?

Dante respondió sin pensar.

—Tú.

Vanessa se quedó inmóvil.

—Eso fue sorprendentemente romántico.

Dante también se sorprendió.

—No era mi intención.

—Pues funcionó.

Ella sonrió.

Y Dante decidió no volver a analizar aquello.

Porque cada vez que intentaba entender las emociones terminaba más confundido.

Esa misma tarde llegaron a la dirección indicada en la tarjeta negra.

Era un edificio antiguo.

Elegante.

Demasiado elegante.

No había letreros.

No había nombres.

No había información visible.

Solo una enorme puerta negra.

—No me gusta esto.

Dijo Vanessa.

—A mí tampoco.

—Entonces ¿por qué estamos aquí?

—Porque las personas peligrosas suelen esconder las respuestas.

—Y porque estás loco.

—También.

Vanessa sonrió.

Ambos avanzaron.

Al acercarse a la entrada ocurrió algo extraño.

Las puertas se abrieron solas.

Y una voz habló desde los altavoces.

—Bienvenido, Dante.

Vanessa se detuvo.

—Definitivamente eso no es normal.

—Estoy de acuerdo.

Entraron.

El interior parecía más una organización internacional que un edificio común.

Pantallas.

Guardias.

Tecnología avanzada.

Todo perfectamente organizado.

Y aquello preocupó inmediatamente a Dante.

Porque el poder real siempre era silencioso.

Una mujer elegante apareció frente a ellos.

—Los estábamos esperando.

—¿Quiénes son ustedes?

Preguntó Dante.

La mujer sonrió.

—Una organización que ha estado observándote durante muchos años.

—Eso no responde la pregunta.

—Lo sé.

Aquella respuesta confirmó algo.

Eran personas acostumbradas a controlar conversaciones.

Personas acostumbradas a controlar situaciones.

Personas acostumbradas a controlar el mundo.

Finalmente llegaron a una enorme sala circular.

En el centro había una mesa.

Y sobre ella…

Un símbolo.

El círculo negro atravesado por una línea roja.

Leviatán.

—Así que son reales.

Murmuró Dante.

—Más reales de lo que imaginas.

Respondió una voz.

Una figura apareció desde las sombras.

Un hombre de cabello gris.

Elegante.

Imponente.

No parecía un mafioso.

No parecía un militar.

Parecía algo más peligroso.

Alguien acostumbrado a dar órdenes que cambiaban países enteros.

—Mi nombre no es importante.

Dijo.

—Lo importante es que finalmente podemos conocernos.

—¿Por qué me trajeron aquí?

Preguntó Dante.

—Porque has llegado más lejos de lo esperado.

—¿Y ahora qué?

El hombre sonrió.

—Ahora comienza la verdad.

Tomó una carpeta.

Y la lanzó sobre la mesa.

Dante la abrió.

Su expresión cambió inmediatamente.

Porque en la primera página había una fotografía.

Su propia fotografía.

Pero no era reciente.

Había sido tomada muchos años atrás.

Cuando todavía trabajaba para las Siete Cabezas.

Y debajo aparecía una frase.

PROYECTO HEREDERO — CANDIDATO PRINCIPAL.

Por primera vez desde que despertó en el cuerpo de Jhonny…

Dante sintió verdadero desconcierto.

—¿Qué significa esto?

El hombre de Leviatán sonrió.

—Significa que tu historia comenzó mucho antes de que nacieras como Dante.

La sala quedó en silencio.

Incluso Vanessa parecía sorprendida.

Y entonces el hombre añadió algo que hizo que el corazón de Dante se detuviera.

—Y significa que Vanessa no llegó a tu vida por casualidad.

Dante giró lentamente la cabeza.

Mirando a Vanessa.

Ella parecía tan sorprendida como él.

O al menos eso parecía.

Porque en ese momento…

Por primera vez…

Dante ya no estaba seguro de quién decía la verdad.

Continuará…



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En el texto hay: #humor, #accion #romance, #religiones

Editado: 16.07.2026

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