Seguimos soñando en voz alta

Capítulo XXXVIII: Cuando menos lo esperaba

Si alguien me hubiera preguntado años antes si volvería a enamorarme, probablemente habría sonreído sin saber qué responder.
Porque después de todo lo que había vivido, el amor no era precisamente una prioridad en mi vida.
Estaba ocupada creciendo.
Reconstruyéndome.
Persiguiendo mis sueños.
Intentando descubrir quién era después de tantas tormentas.
Y quizás por eso ocurrió.
Porque las cosas más importantes de la vida muchas veces llegan cuando dejamos de buscarlas.
No estaba esperando enamorarme.
No estaba planeándolo.
Simplemente pasó.
Y cuando sucedió, me tomó por sorpresa.
Porque no se parecía a los sentimientos inocentes que había conocido años atrás.
Era diferente.
Más profundo.
Más consciente.
Más real.
Por primera vez sentía que alguien veía a la verdadera Alondra.
No solo a la que sonreía.
No solo a la que soñaba.
También a la que había sufrido.
A la que había tenido que crecer demasiado rápido.
A la que llevaba cicatrices que pocas personas conocían.
Y aun así permanecía.
Con él descubrí algo que jamás había entendido del todo.
El amor no siempre llega siguiendo las reglas que imaginamos.
No aparece cuando estamos preparados.
No pide permiso.
No pregunta si es el momento correcto.
Simplemente llega.
Y cuando llega, transforma cosas dentro de nosotros.
Transformó mi forma de ver el futuro.
Transformó mi forma de verme a mí misma.
Y poco a poco comenzó a transformar aquella armadura que durante años me había acompañado.
Porque por primera vez en mucho tiempo ya no sentía la necesidad de esconder cada parte de mí.
Podía ser yo.
Con mis sueños.
Con mis defectos.
Con mis heridas.
Con mi historia.
Y quizás eso fue lo que más me enamoró.
La tranquilidad.
La sensación de sentirme comprendida.
La posibilidad de volver a creer.
Durante mucho tiempo pensé que el amor era encontrar a alguien perfecto.
Después entendí que era algo muy distinto.
Era encontrar a alguien con quien podías ser tú misma.
Y por un tiempo, sentí que había encontrado exactamente eso.
Por eso aquella historia fue tan importante.
Porque no solo cambió mi corazón.
También cambió la manera en que veía la vida.
Y aunque todavía no lo sabía, dejaría una huella que me acompañaría durante muchos años.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.