Seguimos soñando en voz alta

Epílogo

Si has llegado hasta aquí, quiero darte las gracias.
Gracias por caminar conmigo.
Por acompañarme en cada recuerdo, cada caída, cada aprendizaje y cada sueño que encontraste entre estas páginas.
Cuando comencé a escribir esta historia, pensé que estaba hablando de mi vida.
Pero mientras avanzaba, entendí que este libro nunca se trató solamente de mí.
Se trató de todos aquellos momentos que nos cambian.
De las personas que amamos.
De las que perdemos.
De los sueños que dejamos en pausa.
Y de la fuerza que descubrimos cuando creemos que ya no nos queda nada.
Durante mucho tiempo pensé que la vida era una carrera.
Que debía tener todas las respuestas.
Que debía saber exactamente hacia dónde iba.
Hoy sé que no es así.
La vida se construye paso a paso.
A veces avanzamos.
A veces nos perdemos.
A veces tenemos que empezar de nuevo.
Y aunque durante años vi algunas de mis cicatrices como señales de debilidad, hoy las veo como prueba de todo lo que he sobrevivido.
Si algo aprendí en este camino, es que nadie sale de la vida siendo la misma persona que fue al principio.
Todos cambiamos.
Todos nos rompemos un poco.
Todos tenemos momentos que nos transforman para siempre.
Pero también tenemos la capacidad de reconstruirnos.
Y quizás esa sea una de las cosas más hermosas que existen.
Porque no importa cuántas veces la vida nos derribe.
Siempre existe la posibilidad de volver a levantarnos.
Hoy sigo teniendo miedos.
Sigo cometiendo errores.
Sigo aprendiendo.
Todavía tengo sueños que construir.
Todavía tengo metas que alcanzar.
Todavía tengo caminos por recorrer.
Pero ahora sé algo que antes no entendía.
No necesito tener todo resuelto para seguir avanzando.
Solo necesito seguir dando un paso más.
A la niña que fui, gracias por nunca dejar de imaginar.
A la adolescente que fui, gracias por resistir cuando parecía imposible.
Y a la mujer que soy hoy, gracias por no rendirte.
Porque después de todo este camino, descubrí algo que quiero dejarte a ti también.
No importa qué tan difícil haya sido tu historia.
No importa cuántas veces hayas caído.
No importa cuántas veces hayas sentido que ya no podías más.
Mientras sigas aquí, todavía hay páginas por escribir.
Todavía hay sueños por cumplir.
Todavía hay razones para creer.
Y mientras exista una razón para creer, vale la pena seguir adelante.
Esta no es una despedida.
Porque mi historia continúa.
Y espero que la tuya también.
Con cariño,
Alondra F
💛📖🌷




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