Si llegaste hasta aquí, quiero darte las gracias.
Gracias por acompañarme en este viaje.
Gracias por caminar conmigo entre recuerdos, sueños, caídas, pérdidas, aprendizajes y momentos que marcaron mi vida.
Cuando comencé a escribir este libro, pensé que estaba contando mi historia.
Pero ahora entiendo que nunca se trató solamente de mí.
Se trató de todos nosotros.
De todos aquellos que alguna vez se sintieron perdidos.
De quienes han amado con todo el corazón.
De quienes han tenido que levantarse cuando sentían que ya no podían más.
De quienes han llorado en silencio mientras intentaban seguir adelante.
Y también de quienes nunca dejaron de soñar.
No sé qué parte de este libro conectó contigo.
Tal vez fue la niña que imaginaba un mundo mejor.
Tal vez fue la adolescente que tuvo que crecer antes de tiempo.
Tal vez fue alguna pérdida.
Algún amor.
Alguna amistad.
O alguna batalla que te recordó una parte de tu propia historia.
Pero si hay algo que deseo que te lleves al cerrar estas páginas, es esto:
No estás solo.
Nunca lo has estado.
A veces la vida nos pone pruebas que parecen imposibles.
A veces sentimos que el dolor no terminará.
A veces creemos que nuestros sueños quedaron demasiado lejos.
Yo también lo sentí.
Y aun así aquí estoy.
Por eso quiero que recuerdes algo.
No importa cuántas veces te hayas caído.
No importa cuántas veces hayas tenido que empezar de nuevo.
No importa cuánto tiempo te tome llegar.
Mientras sigas avanzando, todavía hay esperanza.
Todavía hay sueños esperando por ti.
Todavía hay capítulos que escribir.
Quizás el mundo no sea como los cuentos que imaginábamos cuando éramos niños.
Quizás nadie venga a rescatarnos.
Pero eso no significa que nuestra historia no pueda ser hermosa.
Porque dentro de ti existe una fuerza que tal vez aún no conoces.
La misma fuerza que te ha permitido llegar hasta aquí.
La misma fuerza que te ayudará a seguir adelante.
Y si algún día dudas de ti mismo, quiero que recuerdes una frase que me acompañó durante mi camino:
Uno nunca se arrepiente de ser valiente.
Sigue soñando.
Sigue creyendo.
Sigue construyendo la vida que deseas.
Y cuando el camino se ponga difícil, recuerda que cada paso cuenta.
Porque los sueños sí se cumplen.
A su tiempo.
Y porque mientras tengamos el valor de seguir adelante, siempre habrá algo hermoso esperándonos más adelante.
Con todo mi cariño,
Alondra F
Y recuerda : Seguimos soñando en voz alta.