Segunda Jugada

Capítulo 8

Ryan

He cometido varios errores al mismo tiempo, uno de ellos es que me metí en donde no me llamaban, golpeé a un hombre aun cuando podrían haberme grabado y eso estaría circulando en este momento y es algo por lo que fácilmente perdería mi trabajo y, además de eso, acorralé a la doctora Leblanc. Se supone que es algo que no debería hacer aun cuando ella se ve como una maldita fantasía esta noche. Casi parezco Dexter comportándome como un maldito niño que no se sabe controlar, pero me siento descontrolado esta noche y sé que todo se debe a ella.

A Camille Leblanc.

Noto cómo Camille mira a Raily con algo que parece ser curiosidad, aun cuando está tensa. Mi hermana se acerca y envuelve su brazo con el mío, mirando fijamente a Camille. Estoy rogando para que mi desgraciada hermanita no abra la boca y diga algo que me avergüence, como que me he estado comportando como un hombre de las cavernas desde que la vi con ese sujeto.

—Ryan, sigo esperando—pongo los ojos en blanco ante la exigencia de Raily.

—Ella es la doctora Leblanc, trabaja para el equipo. Doctora, ella es mi hermana menor, Raily—miro fijamente cada una de las expresiones de Camille y casi estoy seguro de que sus hombros se relajan un poco cuando hablo. Camille le sonríe con amabilidad a mi hermana.

—Mucho gusto—le tiende la mano, pero Raily la ignora y se acerca a darle dos besos en las mejillas.

—No sabía que el cuerpo médico tenía una doctora tan guapa, todos los hombres que estaban en el bar sentían celos de tu cita porque querían ser ellos—Camille la mira fijamente sin saber qué responder, pero luego sonríe un poco.

—Dudo que todos, pero gracias por el cumplido—ella se ríe un poco y la verdad es que está preciosa, sin embargo, noto que quiere irse y no es de menos luego de la noche de mierda que ese idiota le dio—¿estás bien? Golpeaste a una persona en un espacio público—la veo morderse el labio inferior y siento algo tensarse dentro de mí con esa pequeña acción, es como si en este momento cualquier movimiento, por más alejado que esté de lo que pienso, es sexy como el mismo infierno.

—Me las arreglaré—me encojo de hombros restándole importancia y ella asiente despacio.

—Gracias por todo, fuiste de mucha ayuda—murmura sin saber cómo escapar y, como mi hermana tiene cero instinto de lo que pasa a su alrededor, le sonrío.

—Ven con nosotros, estábamos por ir a cenar a un nuevo lugar que abrieron hace poco, ¿cierto, Ry?—Raily me sonríe como un ángel y le pongo los ojos en blanco porque lo que menos quiero es seguir teniendo a esta mujer cerca de mí. Suficientes normas he roto como para estar tentado a seguir haciéndolo.

—Yo creo que lo mejor sería que me vay…

—¡Ay, por favor! Será divertido, Ry paga la cuenta, así que eso lo hace más genial—la interrumpe sabiendo que era una negativa lo que daría. Camille parece querer irse, pero no quiere hacerle el desplante a mi hermana, quien le pone ojos de cordero.

—Está bien, ¿es una molestia para ti, Ruff?—cuestiona mirándome de forma altanera.

—No me moriré por pagarte la cuenta—es lo que respondo—¿vienes en tu auto?—ella niega.

—Pediré un taxi—ruedo los ojos pasándome una mano por el cabello.

—Vamos, mi auto está cerca—Raily la toma de la mano y la hace caminar antes de que comience a discutir.

Las veo avanzar y quiero ser un buen samaritano y no mirar a la irritante doctora, pero mis ojos caen en ella y, maldita sea, no quiero hacerlo, pero mis ojos van a su trasero redondeado y gruño.

—¿Qué tanto miras?—la voz de Raily me hace apartar la mirada de Camille como si me hubieran descubierto haciendo algo ilegal, y probablemente sería menos vergonzoso que admitir que llevaba varios segundos mirando cómo caminaba delante de nosotros.

—Nada—respondo demasiado rápido y mi hermana suelta una pequeña risa que me hace fruncir el ceño.

—Claro, nada—murmura con esa sonrisa que conozco demasiado bien y que significa que acaba de descubrir algo que piensa usar en mi contra—Por cierto, Camille, ¿eres nueva en el equipo?

—No exactamente, llevo algunos meses trabajando con ellos—responde ella mientras se acomoda un mechón de su cabello cobrizo detrás de la oreja y yo vuelvo a mirarla sin querer. Mierda, debería dejar de hacerlo, pero hay algo en ella que esta noche parece mucho más peligroso que de costumbre, quizá porque está más relajada o porque por primera vez la veo fuera del ambiente del equipo y eso hace que recuerde que debajo de la bata blanca existe una mujer que puede hacer que un hombre pierda la cabeza con demasiada facilidad.

—Ruff, ¿vas a seguir caminando detrás de nosotras o piensas comportarte como una persona normal?—Raily gira la cabeza para mirarme y niego mientras meto las manos en los bolsillos.

—Estoy caminando normalmente.

—Claro que sí—se burla y Camille suelta una pequeña carcajada que hace que mi pecho se tense de una forma completamente absurda. No debería gustarme su risa, no debería importarme que se esté divirtiendo y mucho menos debería estar pendiente de cada pequeña reacción que tiene, pero aquí estoy, caminando detrás de ellas como un idiota mientras mi hermana parece disfrutar cada segundo de mi sufrimiento.

Cuando llegamos a mi auto, le abro la puerta y ella niega, abriendo la puerta trasera y entrando. Raily me abandona sentándose con ella en la parte de atrás y las dos entablan una conversación como si fuese amigas de toda la vida que tenían mucho tiempo sin verse y necesitan ponerse al día con sus vidas. La verdad es que ver a mi hermana relajada y divirtiéndose fue la razón por la que quise salir hoy, pero ver lo bien que se lleva con Camille por alguna razón me gusta.

Llegamos al restaurante unos minutos después y Raily entra primero, tirando de Camille con ella mientras yo me quedo atrás para abrirles la puerta. Camille pasa a mi lado y por un instante su perfume llega hasta mí, obligándome a contener la respiración. Es suave, nada exagerado, pero suficiente para quedarse pegado a mi cabeza como si mi cerebro tuviera algún interés en torturarme esta noche.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.