En la casa del joven Fang las cosas no van bien, Margaret se ha vuelto más déspota, los empleados no duran más de una semana, a excepción del chofer de ella.
Xiang no ha regresado allí, se habrá estado quedando en un hotel, pensativo sobre qué debería hacer.
Margaret lo siguió por medio año. Primero la vio en una cafetería, luego la vio como la nueva empleada de su laboratorio. Una chica latina que dominaba perfectamente el mandarín y excelente ginecóloga, como persona sí dejaba mucho que desear: pero por lo menos respetó su decisión de no contacto físico.
El parto de Constance está próximo, y jura por Dios que desearía ir y registrar el matrimonio de ella y él.
¿Pero qué hará con Margaret?
Está loca, dejarla podría ser peor.
Xiang decide regresar al Penthouse, no quiere descuidar a Constance el día que deba dar a luz.
Sin saberlo, esa quién una vez lo siguió, lo persigue de nuevo.