Sofía y El General

Encuentro

La capital se veía una ciudad hermosa y elegante con muchos negocios, flores y personas alegres y trabajadoras. De noche está se llena de brillo y encantó. ¿Quien no se enamoraría caminando por tan bellas calles?. Eso pensó Sofía desde el pequeño balcón dónde tenía una mesa y dos sillas además de muchas flores las cuales apenas permitían que ella entrara en tan pequeño lugar y que sólo habían sido colocadas allí con el fin de que ella saliera a tomar aire mientras Henry trabajan en su despacho.
Hacía un mes que habían llegado a la capital y por orden del rey todos tuvieron que permanecer con él para resolver algunos asuntos imperiales. Por ello Henry vivía encerrado en su despacho alrededor de una pila de papeles y Sofía junto a él. 
El despacho era un lugar grande que contaba con una habitación, una biblioteca, un lugar de descanso del cual había unos sofás de color beige y diseños de rosas en color rojas y en medio de este una pequeña mesa, también una mesa con sillas de diseño extravagante y rosas con un jarro en medio de esta con diferentes flores. El lugar era muy iluminado gracias a los tres ventanales.
Sofía al llegar se sorprendió mucho al ver aquel despacho ya que esperaba algo oscuro y muy sombrio, lo que más le sorprendía era que ese lugar se llamará Jardín de flores.
Sofía se sentó en uno de los sofás y dió un fuerte suspiro, estaba feliz de no tener qué usar esos vestidos amplios y un corset ya que el aburrimiento le quitaba el aire esos vestidos aún más.
-Es de la mala educación e inapropiado que una marquesa suspiré fuerte y con la boca tan abierta.
-Perdón señor Márquez Castellar Davies si mi suspiro interrumpió su trabajo-se acomodó en el sofá mostrándose sofistica-pero hace un mes qué me encuentro encerrada con clases etiquetas, música y hasta bordado, hoy me has permitido tener un día libre pero no me dejas salir a conocer la ciudad-volvió a suspirar-es más divertido tener clases que está sentada sin hacer nada 
-Lo siento pero no puedo sacarte a pasear
-Ni que fuera perro que tienes que sacarme a pasear- Henry la miro con una ceja levantada tras la manera bruta de hablar de Sofía- prometo comportarme ¿Puedo salir a conocer la ciudad con una dama de compañía o si quieres con la institutriz?- Henry negó con la cabeza a lo que Sofía se levantó y se puso al lado de él- ¡Por favor si!
-Compórtate Sofia-  al levantar su cabeza se encontró con la mirada de Sofía que era parecida a la de un perrito pidiendo su hueso entonces pensó para si mismo- Después no quieres ir te trate como un perrito- no pudo evitar sonreír- Está bien pero iremos juntos.
No sé podía negar que la capital era la segunda ciudad, más hermosa ya que la más hermosa era donde estaban rey, y que caminar por ella eres lo más divertido qué había hecho Sofía ya que su pueblo no poseía muchas cosas. Pero a pesar de estar en una ciudad hermosa no puede disfrutar ese paseo pues iba acompañada de su esposo, 10 guardias y el príncipe qué llamaban por supuesto mucho la atención.
-¿Sucede algo Sofi?-preguntó el príncipe a lo cual Sofía quería contestar con la verdad pero el no era Henry por lo que se contuvo
-Es mi primera vez en la capital así que estoy encantada con tanta hermosura- dibujo una sonrisa- Dicen que la ciudad del reino es mucho más bonita pues lo que estoy muy ansiosa de conocerla su majestad
-Dime Einar y si te enamoraste de esta ciudad de la otra no vas a querer irte , a también…- se agachó para que Henry no escuchará- No te enojes con el, yo insistí en venir ya que no sabe hablar con una dama tan hermosa como tú y es mi amigo no quiero que termine mal por sus celos solo quiero evitar una pelea por si alguno te mira de más.
Sofia miró al príncipe y no pudo evitar soltar una risa a tales palabras.
-Descuide Henry nunca tendrá celos de mi- miró a los ojos a Einar- Creo que no conoces a tu “ amigó”
- Porque lo conozco digo esas palabras
- Einar no soy hermosa ni mucho menos linda para que mí esposo piense eso- Sofía se alejo de Einar dejandolo pensativo ya que conocía perfectamente a Henry y sabía que una venganza no lo haría casar ni mucho menos comportarse de esa manera.
Sofía miraba las tiendas cuando escuchó una voz conocida que la hizo estremecer del miedo. Al darse la vuelta se encontró cara a cara con Raphael este al verla al abrazo como siempre había dicho desde que eran pequeños.
-¿Qué haces en la capital?-preguntó extrañado
-Raphael…-Sofía no sabía cómo emitir palabras
-¿Estás con tu familia?-preguntó pero Sofía seguía sorprendida-los trabajos que tenía mi padre retrasaron mi vuelta el pueblo.
Una voz gruesa hizo que Sofía tuviera más miedo del cual ya tenía. Raphael se dió la vuelta y se encontró con la mirada fría de Henry.
-Márquez Castellar Davies-dijo Raphael
-Raphael Moreau- con solo decir sus nombres de manera tan fría mostraban el odio que poseían el uno del otro-¿Qué haces por la capital?
-Que extraño iba a preguntar lo mismo, nunca se lo ve por la capital ni mucho menos en el país.
-Sucede que acabo de casarme.
-Quien es la afortunada Márquez Castellar Davies- en realidad no le interesaba con quién se había casado ni mucho menos que hacía en la capital.
Henry camino hasta Sofía y la tomó de la mano.
-Le presento a mi esposa la marquesa Castellar Davies-En el rostro de Henry se dibujó una sonrisa victoriosa
Raphael quedó sorprendido en qué momento todos sus planes de casarse con Sofía y se llevársela lejos se habían destruido por las manos de su enemigo.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.